Viajar a Corea

Postales desde Pyongyang

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Es lo que tienen las mudanzas, que empiezas a encontrar cosas que ya ni te acordabas que tenías… y me he encontrado algo muy curioso que ahora os enseñaré, pero dejadme que haga una pequeña introducción…

Como supongo que recordáis, el año pasado fue la Expo de Shanghai, evento que puso de patas para arriba toda la ciudad y que permitió a muchos chinos conocer algo más de países que nunca habían escuchado hablar… como por ejemplo España :)

Yo también aproveché la ocasión para “visitar” algún país al que dudo que vaya nunca, como Corea del Norte, país que me fascina por el hermetismo con el que vive.

Como me esperaba, dentro tenía poco que ver, sólo alguna foto desde lejos de Pyongyang, una fuente de niños en corro y carteles propagandísticos…

Los muy cachondos escribieron en letras bien grandes su slogan en inglés, supongo para creerselo ellos mismos o algo, porque si no, no se entiende: Paradise for People. Se puede ver en la foto del interior, arriba a la izquierda, debajo de la bandera gigante (lo amplío para que se pueda ver mejor). Además también se podía encontrar una tienda con propaganda norcoreana (también amplío la zona de la foto).

Pues aparentemente algo me compré yo también y es precisamente esto es lo que he encontrado escondido entre las maletas… Un par de juegos de postales Norcoreanas!

Y es que las fotos de paises totalitarios me siguen fascinando… fotos de edificios monumentales entre calles totalmente vacías de coches y personas, y foto de gente forzando la sonrisa.

Lo mejor es que uno de los juegos estaba incluso en castellano, y este es el que he escaneado para compartirlo con la humanidad en el blog…

Las postales no tienen desperdicio… Aquí van…

Esta última foto de los niños es del otro juego de postales que compré, que no he escaneado aún. Sólo he puesto esta foto porque me parece la más falsa que me he podido encontrar nunca… Si queréis, las escaneo y las subo también…

Tae Kwon Do (태권도) en Seúl (momento remember)

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A principio de octubre, aprovechando la “Semana Dorada”, fuimos unos 5 días a Seúl, viaje que no se podía demorar ya porque a hora y media de Shanghai, no sé qué leches estaba esperando a ir.

La ciudad es ultra moderna, muy bien cuidada y limpia, y los coreanos geniales. Aparte de que las chicas son muy guapas y se cuidan mucho (según Susana los chicos tampoco son feos), les encanta salir, comer y, sobretodo beber, por lo que estos sí que se parecen de verdad a los españoles… pero de todo esto ya hablaré otro día si se tercia que si no queda largo el post.

Yo de lo que quería hablar era de otra cosa. Y es que Corea del Sur es un país que, aunque lejano, ha estado muy cerca desde que tenía cuatro años, cuando empecé a hacer Tae Kwon Do. Sí, desde que era pequeñito mis padres, supongo que para evitar que me convirtiera en una bola de billar o porque les gustaban mucho las plículas de Bruce Lee, decidieron que apuntarme a hacer artes marciales por esa época. Por ello, desde que era un enano veía la bandera de Corea todos los días y esos tres carácteres indescifrables: 태권도, que suponíamos que decía taekwondo pero que no estábamos del todo seguros…

…y sabía decir cosas como ap chagui o yop chagui, o pumse que ahora acabo de comprobar que verdaderamente son palabras coreanas (mis compañeros coreanos del master me entienden :). Aquí podéis ver una lista en Wikipedia de cómo se llamaban las diferentes posiciones… qué recuerdos!. Al final lo dejé sobre los 20, ya que con la Uni y los idiomas no me daba más el día… pero pude ser cinturón negro por lo menos.

Así que lo primero que hice al llegar a Seúl es intentar ver una exhibición de Taekwondo. Y mira tú por donde, hacen una todos los miércoles y sábados enfrente de un palacio, el Gyeonghuigung, que está bastante céntrico, cerca del museo de historia…


Ver mapa más grande

Tras varios intentos en encontrarlo (el primer día nos perdimos y fuimos a otro palacio, el segundo no había porque era jueves pero no lo sabía), conseguimos ir el sábado y ver la exhibición.

Primero empezaron unos niños que lo hacían muy bien para la edad que tenían… yo a su edad era bastante más patán.

Y luego ya empezó el expectáculo… con bailarinas y tambores al principio…

pero pronto se pasó a las patadas. Lo mejor es que no lo hicieron aburrido, si no que fue como una especie de obra de teatro, o peli de artes marciales, donde hay buenos y malos, se pelean y rompen tablas, hay música, coreografías, etc… Eso sí, los saltos fueron geniales… esos saltos nunca lo hicimos en el gimnasio (sobretodo porque nos hubiéramos roto la crisma con el techo).

Y hasta los pumses, o combinaciones, eran la hostia ya que parecían una coreografía. Aquí podeis ver un vídeo (solo para los de fuera de China o los que tengan vpn).

Dedicado al Taekwondo Martos, a los profes Luís y Jose Luís y a mis compañeros de entonces con los que alguno aún mantengo una amistad para toda la vida :) Y gracias a los que habéis subido las fotos al grupo de Facebook y que he utilizado ahí arriba.

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