Se me acumula la faena de escribir sobre los viajes, así que voy a hablar sobre el que hicimos en Octubre durante “los 8 días de oro de El Corte Inglés”, i.e. la Golde Week: Pekín… y más concretamente sobre la Gran Muralla (长城, cháng chéng), una de las siete maravillas del mundo moderno (por cierto, dicen los chinos que los guerreros de Xi’an son la octava, aunque este título se lo pone cada país a algo suyo)

Como todo el mundo sabe, la Gran Muralla es larga de narices, pero no es sólo una, si no muchas que se acabaron uniendo. Como se realizó a lo largo de varios miles de años, durante diferentes dinastías, su grado de conservación varía mucho. Normalmente está muy destrozada, aunque hay tramos que se han recuperado / restaurado para el deleite de los visitantes.

Aunque se puede visitar desde muchos lugares de China, Pekín es una buena base para descubrir algunas zonas interesantes y bien conservadas / restauradas. Y digo zonas porque claro, no se puede visitar toda, así que hay que elegir qué visitar. Desde Pekín casi todo el mundo va a Badaling, aunque no sé muy bien por qué, creo que porque está más cerca. Además, según las historias de otros viajantes, en esa zona lo peor son los vendedores de souvenirs que te persiguen por toda la muralla vendiéndote camisetas, algo que agobia bastante. Por tanto, ya que fuimos en la semana en la que todo el mundo te recomienda que no viajes por China ya que son únicas vacaciones que tienen los chinos junto con el año nuevo chino, decidimos irnos a otra esperando que estuviera menos concurrida: Mutianyu. A la elección del lugar nos ayudó un gran post en Travelchinaguide donde explican con todo detalle cómo llegar.

Y ya que les he mencionado, añado aquí su mapa del la Gran Muralla cercana a Pekín.

¿Y cómo se va a Mutianyu? Pues hay varias maneras.

Opción 1. autobús desde Dongzhimen, la opción más económica (6 yuanes) y más divertida. Es el autobús 936 y sale sólo temprano por la mañana, hasta las 9 más o menos. No sales desde la estación de autobuses nueva de Dongzhimen, si no detrás de ella, algo así como al quinto pino… así que tendréis que preguntar un poco, pero no es complicado. Nota: Si se han acabado los buses directos, también se puede coger el bus a un pueblo llamado Huairou y coger un taxi / bus desde allí.

Opción 2. Taxi o coche privado. Si andais por esa estación os encontraréis mogollón de gente que os ofrecen sus servicios como conductor. Si sois varios no sale caro tampoco. Estos también andan por otras partes turísticas de la ciudad; se os acercará un señor que os dirá que es conductor y os dará una tarjeta…

Opción 3. Viaje organizado. Os irán a buscar a las 7 de la mañana junto con otros 10 grupos en 10 hoteles diferentes de la ciudad y os llevarán a sitios que no queréis, pero parece la opción más sencilla.

Por si alguno se lo pregunta, nosotros acabamos tomando la opción 1 tras haber contratado la opción 2 pero que por la mañana resultó ser opción 3… así que ojo con el conductor que contratéis… sobretodo si es uno que se acerca con una tarjeta el día anterior.

Así que el bus os dejará en las puertas de Mutianyu (ya podéis ver la muralla!), desde donde podréis subir tras pagar la entrada correspondiente y el billete del teleférico si os queréis ahorrar las escaleras.

Y qué es lo primero que se ve allí arriba? Aparte de la muralla de cerca (que impresiona), el omnipresente certificado de la Unesco, y chinos haciéndose fotos con él.

Y a partir de ahí, a pasear, cuesta arriba, cuesta abajo, escaleras arriba, escaleras abajo, fotos p’aquí, fotos p’allá

Al final resultó un acierto, hay algo de gente, pero no agobia, y nadie te acosa para que le compres una camiseta con el típico “yo subí a la Gran Muralla”.

Sí, ok, hay algunas escaleras, pero es normal no? ¿No veis las montañas?

Y para bajar buscad los globos rojos, desde allí podréis coger las escaleras o el teleférico que usasteis para subir…

o el telesilla que se encuentra un poco más a la derecha del teleférico…

o mejor aún, podéis coger uno de los toboganes instalados para la ocasión justo al lado de los telesillas…

Qué, entran ganas de verla?

Supongo que alguno dirá que parece un poco parque de atracciones. Y bueno, la verdad es que siendo un destino turístico algo así es normal. No obstante, para los puristas (y deportistas), es posible encontrar excursiones a la muralla en su estado original,  como por ejemplo el Best sell-One Day Secret Great Wall Hike de Cycle China.