Imagináos que sois el director general de una empresa de pañales como Dodot, por ejemplo, o Pampers, o la que sea. Estáis sentado en vuestra oficina bebiéndoos un Glenrothes Vintage del 88 y fumándoos un cohiba edición limitada (porque eso es lo que hacen los jefes, no?) y pensando cómo ganar más dinero, ya que en España (y por ende Europa) la natalidad cada vez es más baja y el pañal para abuelos no acaba de despegar.

Como no se os ocurre nada, os ponéis a leer en Marca en Internet, que siempre algo de provecho podéis sacar de ahí, y de repente, tras ver las fotos de Larissa, y volver a deleitaros por enésima vez el gol de Puyol contra Alemania, leéis algo sobre China

Una España “deslumbrante” hace historia, según la prensa china

China, China, a mí de que me suena ese sítio… así miráis en wikipedia y sale que es un sitio con más de 1,300 millones de personas. Entonces todas las piezas empiezan a encajar en tu cabeza como un enorme mapa sideral….  y pensáis para vosotros mismos…

Cagonlaostia, que bueno eres Manolo. Vete a China, joder, que ahí hay gente a patadas!

Y entonces empiezas a mover piezas, y se lo comentas a tu Vicepresidente de ventas, que claro, te dice que…

Vaya idea más cojonuda has tenido Manolo. Eso seguro que no se le había ocurrido a tu predecesor…

Obviamente tu VP de ventas no ha dejado pasar la oportunidad para enjabonarte un poco.
Así que bueno, tras decirle a tu secretaria que te busque un vuelo en primera a China, después que ésta haya probado 50 veces en poner China como destino en rumbo.es y que sólo os saliera una Isla de Papúa Nueva Guinea, y que haya llamado al sobrino de su cuñada que está estudiando algo de historia en la Universidad y que seguro que sabe dónde está este país, o que ciudades hay ahí, consigues que al final te compre un billete a Shanghai.

Llega el día del vuelo, te plantas en Shanghai, te coges un taxi al que tras gritarle como un mono porque no te entiende y tras llamar a tu secretaria en España que estaba durmiendo con su nuevo novio que acaba de encontrar 3 años después de haberse separado de su novio del instituto con el que estaba a punto de casarse pero que en realidad no le gustaba porque había echado ya una pancha cervecera y se le veían ya las ideas, y que esta consiga decirle a taxista el único sitio en Shanghai que conoce porque había leído ese nombre en un blog mientras hacía “research” para el viaje, llega a Najing Lu.

Entonces tú, con tu puro y tu whisky (cuanquier jefe que se tercie debe ir siempre con un puro en la boca y un vaso de whisky del caro en la mano) en Nanjing Lu, y lo primero que te encuentras es…

Ostras Pedrín, qué sorpresa.

Tras ver esto, te quedas así como pensativo y la buena idea esa que has tenido ya no parece tan buena… o quizá sí, quizá sea la mejor que hayas tenido nunca!

Vosotros qué creeis? Dejo la continuación del post a vuestro libre albedrío… según el resultado, continuaré la historia de una u otra manera. Deadline de la encuesta de aquí a una semana exactamente (viernes 16 Julio).