Es algo bastante popular en los países en vías de desarrollo la sobre-exposición sin complejos de la publicidad . Me acuerdo cuando fui a Nairobi hace años que una de las cosas que más llamaba la atención eran los carteles publicitarios por doquier, en claro contraste con el subdesarrollo de las infraestructuras. Supongo que que te paguen por tener un cartelito de Coca-Cola en un país sin muchos recursos es todo un privilegio… Quién dice que no al free money?

En la China de los 90 la evolución sería parecida. Pasar de una economía planificada a una de mercado en 25 años ha debido de ser todo un espectáculo, y aunque actualmente en sitios como Sanghai la diferencia respecto con occidente es muy pequeña y la publicidad no es más sutil, es posible encontrarlo aún en ciudades terciarias (no sé como llamar a estas ciudades, aquí se dice tier 1, tier 2, etc dependiendo del tamaño).

Este desarrollo concentrado del mundo publicitario ha creado algunos fenómenos interesantes. Uno de ellos es la publicidad en los taxis, desarrollado por Touchmedia, donde te ponen una pantallita táctil con publicidad interactiva, encuestas, etc… incluso un mapa de Shanghai. Ya habló de ella mi compañero Luis Galán, así que no me extenderé explicando de qué va.

Y es que los medios de transporte son una mina. En el metro la publicidad está en todas partes, desde las ventanas con sus anuncios de Google (antes que decidiera irse se gastó una pasta haciendo publicidad de su nuevo dominio g.cn)…

… hasta anuncios en el mismo túnel, con pantallas que se pueden ver desde las ventanas del metro y que se sincronizan con la velocidad de los trenes. Esto, no obstante, no se ha implantado en Shanghai aún, sólo lo he visto en Pekín (y en Seúl una semana más tarde)… Intenté sacarle una foto, pero no sale demasiado bien…

Obviamente por los andenes también está todo lleno, con carteles luminosos anunciando liposucciones a un precio afortunado (888 rmb)

o enseñando chino (o más concretamente sus costumbres cerveceras) a los guiris…

O pantallas de televisión gigantes.

Pero a mí la que más gracia me hace es la de los ascensores, explotada por Focus Media. En casi todos los edificios residenciales hay carteles con publicidad. Ya que los edificios son tan altos y te tiras bastante segundos sin saber qué hacer, se ha aprovechado ese tiempo muerto para que te pongas a mirar la publicidad que te endiñan. La comunidad de vecinos se beneficia de unos durillos extras y otro negocio al canto con el que hacer crecer al economía.

Focus media incluso te ofrece televisiones en vez de carteles, así se ahorran tener que cambiarlos manualmente.