Ostras, Pedrín, 20 días sin escribir… y no es que se me haya olvidado que tengo un blog, es que, entre pitos y flautas, el tiempo ha pasado volando… así que retomemos la actividad, ya de vuelta en Shanghai tras unos “días” de asueto por tierras ibéricas.

Qué, os pensábais que os habíais librado del viaje de Yunnan, verdad? Pues no, estábais equivocados… aquí vuelven… iré metiendo información de viajes de tanto en tanto. Luego bastará con mirar la categoría de Viajes, para verlos todos juntos.

Lijiang

Lijiang es uno de los lugares más visitados de China (esta estadística me la he sacado de la manga, pero seguro me equivoco de poco) y se nota. Se puede llegar en avión directamente ya que hay un aeropuerto cercano (aunque suelen ser caros los vuelos) o, si estamos haciendo la ruta, desde Dali o Shangrila en autobús, que tarda unas 4 horitas por unas carreteras bastante aceptables y un paisaje increíble, así que no se os hará pesado. También es posible ir en tren desde Dali, y tarda sólo 1h30, pero nos dimos cuenta tarde porque la línea es muy nueva y no sale en las guías, así que si estáis planeando el viaje, tened el tren en cuenta.

Cuando hablamos de Lijiang me refiero a la zona antigua, o Gucheng, ya que como todas, también hay una ciudad nueva al lado que no tiene nada emocionante, si descontamos el Mao gigante desde donde se alquilan bicis.

La ciudad antigua fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 1997, y desde entonces no ha parado de convertirse en un parque de atracciones (aunque, no me malinterpreteis, aún vale la pena ir a visitarlo). La ciudad fue devastada por un terremoto en 1996, donde muchos de los grandes edificios que se habían construido en la ciudad antigua cayeron. Las autoridades, tras darse cuenta que las construcciones tradicionales de madera parecía que resistían más, decidieron reconstruirla con este tipo de edificaciones, lo que ayudó a que la UNESCO le diera la etiquetita… y que el Banco Mundial le diera algunos durillos.

Ahora, todos los edificios del centro histórico tienen la misma pinta, con los típicos tejados grises, y la vista desde Lion Hill, la pequeña colina al lado de la ciudad, es así…

Y aquí aquí un poco más cerquita…

Lo mejor de Lijiang es que es muy agradable perderte por ella, sin coches ni polución, está llena de restaurantes y terrazas, farolillos rojos, casas bajas, etc… además de estar muy limpia.

Y si buscas, se puede encontrar aún la China auténtica, como en los mercados…

…de verduras, o los de carne… aunque no creo que compréis nada allí.

e incluso puestos con bichos… pero creo yo que están más bien dedicados a turistas que a locales…

También se encuentra a mujeres lavando en los canales y en los pozos, porque toda la ciudad está surcada por estos canales con agua bastante limpia (aunque más clara cuanto más arriba de la ciudad que por abajo…)

Te puedes encontrar también cómo lavan a un bebe en medio de la calle.

Y visitar, se puede ir al estanque del dragón negro (heilongtan, 黑龙潭), desde donde se puede ver la gran montaña nevada justo detrás del lago, ahí donde en la foto hay unas nubes muy espesas.  Es gratis si teneis el ticket de 80 rmb (unos 9 euros) que hay que pagar por entrar a Lijiang y que permite acceder a varios lugares de la ciudad, pero que nadie compra. Este ticket sólo se pide al entrar en estos lugares determinados, como este, o en los frescos de  Baisha que explico luego, así que quizá valga la pena comprarlo al entrar aquí y así ya lo teneís.

Lo malo de Lijiang es que hay cosas que no son tan emocionantes, como por ejemplo…

Las millones de personas por las calles… incluso de noche.

que sólo haya tiendas de souvenirs, una al lado de otra…

con lo que no queda ni una auténtica, y las abuelas también se han tenido que reciclar y vender colgantes

y muchas mujeres locales, al no tener tienda, se dedican “a cargar”, o en grupo para una obra…

o individualmente… a veces llevan bultos más grandes que ellas.

Al segundo día, si lo encontrais poco auténtico y quereis escapar, una ruta típica es alquilar una bici en la plaza de Mao  (un par de euros todo el día la bici básica) y pirarte a Baisha y Shuhe. Te dicen que está al lado, pero a menos que os lo tomeis muy en serio, será una horita de pedaleo más o menos, entre lo que os perdeis y os reencontrais…

Baisha es mucho menos turístico, y aunque también podreis comprar souvenirs, no tiene nada que ver. Es como estar en medio de la naturaleza…

Lo más famoso a visitar allí son unos frescos (de los que no dejan hacer fotos) y se mantienen en su estado original (todo un logro en este país). Más explicación en el cartel en inglés a la entrada del complejo, descrito en el más puro estilo estilo chino, descrito magistralmente por chinochano. Por cierto, os pedirán el ticket que hay que comprar al entrar en Lijiang  que he explicado antes para entrar al estanque del dragón negro, así que no lo olvideis.

De ahí podéis ir a Shuhe, unos 10 – 15 minutos en bici, pero intentad evitar el pago de la entrada, porque no os quedaréis mucho tiempo. Para no pagar, cuando lleguéis al final de la carretera desde Baisha y tengáis que decidir si tirar a la izquierda o derecha, tirad hacia la izquierda y luego todo el tiempo hacia la derecha… pasad la puerta sin mirar, nadie os pedirá el ticket. Shuhe es, básicamente, un Lijiang en miniatura, y os lo acabareis enseguida. Y sí, también están las tiendas de souvenirs pegadas unas al lado de otras…

Y se acabó… a disfrutar el paseo de vuelta con las vacas, los campos, y los fotógrafos de bodas…

Dónde dormir?

Pues la verdad es que no os faltará sitio donde quedaros, así que si no encontrais nada online interesante no os estreseis que allí habrá donde escoger.

Nosotros nos quedamos en The Téa Sun Deck… que por poco más de 30 euros está muy bien. El manager Kevin habla muy bien inglés y se deshará en atenciones, y tendréis una chica en el hotel que os ayudará en cualquier cosa que necesitéis. Si teneis mayor presupuesto, tienen otra hotel en Lion Hill, con suites de vistas espectaculares por unos 100 euros.

Aquí van las fotos con las vistas desde nuestro hotel Sun Deck…

y desde Lion Hill.