Dali es la siguiente parada de la “famosa” ruta yunnanesa de Kunming a Shangrila.

Cómo ir a Dali

Hay cuatro formas para ir desde Kunming… nada nuevo bajo el sol, pero hay que tenerlo un poco en cuenta para planear el viaje si no se quiere perder una mañana por Kunming buscando la mejor opción.

  • Tren. Hay un par de trenes nocturnos entre ambas ciudades todas las noches, con plazas sentadas y con literas. Tarda casi 8 horas (desde las 22.30h a las 7h más o menos) pero el problema es que según las fechas es dificil encontrar billete. Mirad el cartel de la estación… El día 19 fuimos a comprar el billete para el 21… y hasta el día 29 todo a 0, ni una plaza. Quizá porque era julio y los niños tenían vacaciones, o porque la peña compra billetes para revenderlos, no había manera de encontrar uno. Además, al contrario de lo que nos habían dicho, sólo se podía comprar en la estación, porque el millón de agencias de viajes de alrededor sólo te vendían billetes de avión y los hoteles no ayudaban mucho tampoco. Así que no sé muy bien qué consejo dar… sólo que conteis que quizá no encontréis billete de tren. Aparentemente (según la Lonely Planet) hay un tren matutino, pero no lo encontramos…

  • Autobús. Esta es la opción más popular entre los turistas, sobretodo mochileros. Aunque tendría que tardar unas 4h porque está a algo más de 300 km, aparentemente se tarda unas 7 porque la carretera está de obras. También hay autobuses nocturnos con literas, que quizá sea una buena alternativa. Los billetes no se compran donde dice la Lonely Planet si no desde una estación cerca de la Exposición de flores, en las afueras. El bus a Dali cuesta sobre 10 euros por barba.
  • Avión. Pues aunque estén cerca ambas ciudades, hay varios vuelos entre ellas. Al final no nos cuadraba mucho el autobús (vamos, no me apetecía pasarme toda la noche en la carretera, o perdernos todo un día de viaje) y nos decidimos por esta opción. Un avión a las 22h, después de volver de Shilin, y luego taxi que compartimos con una familia y que nos organizó el hotel… El avión sale por unos 70 euros, bastante más que el bus, pero todo es cuestión de prioridades y del tiempo que tengas para viajar.
  • Alquilar coche. Si no habéis convalidado (o lo que haya que hacer) vuestro carnet con el chino, alquilareis el coche con conductor. Esta opción está bien si sois bastantes y quereis pasar por otro lugar de camino y tener libertad para parar donde os de la gana, pero para ir de A a B no vale la pena porque resulta más caro y la carretera es la misma.

Por tanto, si lo que quereis ir a Dali y Kunming no vais a pasar nada de tiempo, mejor os pillais el vuelo directo a Dali, que para el caso…

¿Y en Dali qué hay?

La Dali que hay que visitar es la ciudad antigua. La nueva se llama Xiaguan (下关) aunque normalmente le llaman también Dali y puede uno acabar en el lugar equivocado.

Lo mejor de Dali es que aún no está muy explotada. Los turistas están en cuatro calles, donde te puedes encontrar las señoras con sus vestidos tradicionales ofreciéndote un poco de smoke que crece por los alrededores…

y el resto de la ciudad antigua está aún regentada por los locales que hacen su vida como siempre, con sus mercados…

y “arregladores de paraguas”…

y camiones tuneados…

y hasta aquí de la ciudad, en un día ya os podéis hacer una impresión de ella, no necesita mucho más tiempo.

No obstante, lo mejor está fuera de los muros.

Dali está entre un lago gigante, el Erhai hu, y unas montañas bastante altas. El lago se puede navegar con unos barcos gigantes que salen desde Xiaguan (para esto no tengo ningún consejo porque nos lo saltamos), y a las montañas se puede subir andando o en caballo para los más aventureros…

o en teleférico o telesilla ya que hay uno de cada…

y son bastante largos, se tira casi media hora subiendo y no se ve el final hasta casi llegar…

y arriba del todo os encontraréis un templo un poco cascado, el Zhonghe sì (中和寺)…

y lo mejor, un paseo a través de las montañas de varios kilómetros de longitud (creo que se llama “Paseo de las Nubes” o algo así). Intentad hacerlo entero y bajad por el otro medio de tranporte (es decir, si subís con el telesilla, bajad con el teleférico, o viceversa). Tardaréis algunas horitas en hacerlo, así que id con tiempo que cierran a las 18h.

Y si lo planificais un poco y sois deportistas (o pirados) es posible subir aún más hasta un pico a 4000 metros de altura, eso sí, a pie. Como referencia el templo está a 2700 metros y Dali a 2000.

Otra cosa que visitar en Dali son Las Tres Pagodas

y el templo ChongSheng… Aquí veis el templo completo, visto desde arriba de la montaña; las tres pagodas estarían a la derecha, pero no cabían en la foto…

Es todo un solo complejo y un poco tourist trap con su entrada de más de 12 euros (mitad de precio con tarjeta de estudiante) y los millones de grupos de turistas, pero vale la pena entrar (por mucho que el del hostal os ponga cara rara porque los mochileros normalmente se lo saltan). El complejo del templo es gigante y os pasareis un buen rato subiendo. Las pagodas son originales y tienen más de mill años. El templo, no obstante, está completamente restaurado (aka hecho de nuevo) en el 2005, así que más bien estais viendo una representación de cómo era… como casi todo en China.

Lo bueno (por encontrar algo positivo) de esta restauración es que los colores son muy vivos y todo está muy limpio…

Y para acabar (que me está quedando esto muy largo) quizá una buena opción es visitar algún pueblo menos turístico. Un pueblo cercano con un mercado tradicional es Xizhou (喜洲). Ahí podréis ver a gente de la minoría Bai con sus trajes tradicionales vendiendo todo tipo de productos.

Encontrareis pocos turistas, aunque siempre os podeis econtrar a algún local con la camiseta de la Selección Española…

Para llegar allí podeis coger un autobús azul que está delante de la puerta del oeste en Dali por 4 RMB (poco más de 40c de euro), aunque quizá tengais que esperar un rato porque no sale hasta que se haya llenado.

¿Y dónde se puede dormir?

Bueno, hay varios hostales, pero yo recomendaría el Lilypad. Está justo fuera de la ciudad pero muy cerca, por lo que no hay mucho ruido. Está muy limpio y tanto la dueña (Erin) como el “chef” francés, Ben, os ayudarán en todo lo que necesiteis y os prepararán una cena estupenda. A nosotros hasta nos fueron a buscar al supermercado un vino de Shangrila que era, según Ben, el mejor vino chino que había probado hasta entonces, y por solo 4 euros.

Las reviews del Tripadvisor no son exageradas, y no os malfieis porque el precio de una habitación doble con baño sea de sólo 10 euros… están muy bien (para ser un hostal, tampoco os espereis el Ritz).