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Shangri-la, Xianggelila o Zhongdian
2Por estas fechas hace un año que realizamos el viaje por las tierras del Sur de China: Yunnan. Después de visitar Kunming (con su bosque de piedra Shilin), Dali, Lijiang, la última parada fue Shangri-La… y por alguna razón, nunca he escrito sobre ella… así que ahora toca hacerlo :)
¿Shangri-La?
Ahora direis… ¿eso no era de un libro? o ¿Eso no es una cadena de hoteles?
Pues sí y sí. Ambas respuestas son correctas. Shangri-la era una tierra ficticia que aparece en el libro de James Hilton de 1933 llamada Lost Horizon (Horizontes Perdidos en castellano), donde un veterano de la Primera Guerra Mundial, Hugh Conway, encuentra su paz interior. Pues bueno, ya que este lugar molaba mucho, y no existía, algún que otro avispado oficial chino pensó que como seguro que atraía mucho turismo, sería una buena idea “hacerlo existir”. Así, en el 2001, buscaron un lugar que se pareciera a la descripción de la novela (es decir entre montañas, con un monasterio gigante, y cercal del Tibet) y encontrar este lugar: Zhongdian (中甸), que rebautizaron con el sonoro nombre de Xiānggélǐlā (香格里拉), fonéticamente Shangri-La en chino. Además, según he visto por ahí, encima tiene otro nombre, Gyelthang en tibetano.
Y sobre el hotel, supongo que pensaron que sonaba bien como marca de hoteles de lujo…
¿Cuáles son las 3 cosas que se pueden hacer en Shangri-La?
1. Visitar el templo de Sōngzànlín (松赞林寺).
Este monasterio quizá sea la razón por la que visitar Shangri-La. Se encuentra a 5 km del pueblo de Zhongdian, y engloba innumerables templos y residencias de monges en su interior. Se trata del mayor templo tibetano en Yunnan, y el mayor monasterio del sur de China. El templo principal está siendo “restaurado” a la china, es decir, demolido completamente y vuelto a construir.
La razón que dan es que el monasterio original era de madera, y que ahora “les están construyendo uno mejor de cemento que durará muchos siglos”… La razón verdadera es que en China no le dan ningún valor a la antigüedad de las cosas, de ahí que un país con miles de años de historia, al final tenga todos los monumentos que parecen prefabricados.
Y las maderas originales del templo acaban todas apiladas con su destino en las estufas de las residencias de los monges…
Las dos templos adyacentes al que se encuentra en construcción se pueden visitar, y en ellos se explica la vida de Budha en imágenes… menos mal que teníamos al guía que nos lo fue explicando poco a poco, aunque de poco sirvió porque un año después, se me ha olvidado casi todo.
No se pueden hacer fotos dentro, aunque conseguí tomar una de cómo era el templo originalmente… cabe decir que más o menos lo van a dejar parecido.
El guía, precisamente, era el que nos proporcionaba el hotel donde nos quedamos una noche, el Songtsan Retreat, que está justo al lado del templo. Es una buena opción si lo que queréis es tranquilidad, naturaleza y aire limpio…
2. Visitar el pueblo.
Vale, es un poco turístico, sobretodo porque un pueblo al que han cambiado el nombre para atraer el turismo no podría ser de otra manera, pero vale la pena pasar al menos un día pateandolo.
Tenemos la plaza central, donde ponen unos puestos con pinchitos muy buenos…
Plaza polivalente… en la que por las tardes se ponen a bailar…
En el pueblo también se puede visitar otro templo… el Guishan, con su rueda de oración gigante que se ve en todo el pueblo… rueda “milenaria” que instalaron el año 2002…
Lo mejor del pueblo es que se encuentran los “lugareños” con sus trajes tradicionales… aunque puede que lo hagan por atraer el turismo, creo que más bien lo hacen porque son como visten normalmente en su etnia porque habían muchas mujeres vestidas con estos trajes fuera de lugares turísticos.
3. Visitar los alrededores de Shangri-La
Es sencillo viajar alrededor. Desde algunos hostales organizan viajes, e incluso te buscan un coche para ir donde quieras.
Una de las mejores excursiones es a las terrazas de piedra calcárea de Baishui (literalmente “Agua Blanca”).
Aunque al llegar al pueblo parece que nos hayamos equivocado… y al subir para visitarlas parece que no valen mucho la pena….
Al llegar, la vista es impresionante…
Esta excursión ya vale la pena para pasar medio día, pero nosotros decidimos seguir adelante e intentar visitar el “desfiladero del tigre saltador” (Tiger Leaping Gorge), excursión que se hace normalmente desde Lijiang y que mucha gente la hace andando…
El camino hacia allí está muy bien, aunque con un poco de curvas… pero la vista de las montañas vale la pena.
Pero no pudimos hacerlo. El año pasado hubieron unas “lluvias bíblicas” que se llevaron por delante unas cuantas carreteras… y bueno, lo vimos en directo…
Así que tuvimos que volver por donde habíamos venido.
Y aquí se acaba el viaje de Yunnan. Si lo vais a visitar, disfrutadlo.
¿Dónde se compran los vuelos?
1Una pregunta que me han hecho más de una vez la gente que se va a vivir a China durante un tiempo, es “cuál es la mejor manera de comprar vuelos porque, ya que estoy allí, aprovecharé para visitar Asia :)”. Así que creo que toca hacer una entrada al respecto.
La web de compra de viajes más famosa en China, al menos entre los extranjeros, es ctrip.com, aunque a mí me ha dado más de un problema porque su sistema es un poco “manual”… Es decir, tú reservas online, luego hay alguien en backoffice que mira tu reserva y la mete en el sistema de la aerolínea… y a veces resulta que la oferta que has pedido no está. Y luego está la parte de la tarjeta de crédito. Al ser española me pedían, “por mi seguridad”, que se la enviara escaneada… algo que obviamente no hice precisamente por ello, por “mi seguridad”.

Otra que he usado más veces es travelzen.com, que aunque tiene más o menos el mismo proceder que ctrip, normalmente han sido más eficientes y he podido reservar el vuelo al precio que había encontrado sin mayor problema.
La opción de comprar directamente con la compañía con la que vas a volar no siempre es la mejor opción… muchas veces la página está solo en chino y otras no les acaba de gustar vuestra tarjeta de crédito… y además no suele ser más barato…
Sobre vuelos low-cost, en China no hay demasiadas compañías. La única para vuelos internos es Spring Airlines, y ya hablé de ellas en un post anterior, por lo que os invito a leer esa entrada un poco.
Otra opción para comprar vuelos es utilizar las webs españolas como edreams o rumbo, o Destinia, que me ha dado siempre buenos resultados a la hora de reservar vuelos, incluso low cost. Con estas webs sabes que la oferta que ves es la de verdad, y que no te pondrán problemas con tu tarjeta.
Y precisamente ahora que estoy en España me ha llamado la atención la campaña de “Vuela, vuela” de Destinia, que ofrece vuelos gratis a Palma, Málaga, Lanzarote o Fuerteventura desde Madrid o Barcelona si reservas un hotel en las costas españolas durante al menos 7 días. Este verano creo que voy a tener pocas vacaciones, pero quizá le eche un vistazo.
Ah, por cierto, se me olvidaba… en China el mejor comparador de vuelos internos es qunar.com (traducido significa “dónde ir?”), aunque necesitaréis un local o tener algunas nociones de chino, para poder utilizarlo… o utilizar Chrome, que traduce las páginas automáticamente…
Actualización… me comenta Marc en la página de Facebook que otra web de búsquedas de vuelos en China es elong, pero que no la recomiendan a menos que lo que realmente quieras sea discutir con la de atención al cliente en vez de volar… y que QUNAR al final es una castaña porque los precios son los mismos que las otras webs…
Postales desde Pyongyang
5Es lo que tienen las mudanzas, que empiezas a encontrar cosas que ya ni te acordabas que tenías… y me he encontrado algo muy curioso que ahora os enseñaré, pero dejadme que haga una pequeña introducción…
Como supongo que recordáis, el año pasado fue la Expo de Shanghai, evento que puso de patas para arriba toda la ciudad y que permitió a muchos chinos conocer algo más de países que nunca habían escuchado hablar… como por ejemplo España :)
Yo también aproveché la ocasión para “visitar” algún país al que dudo que vaya nunca, como Corea del Norte, país que me fascina por el hermetismo con el que vive.
Como me esperaba, dentro tenía poco que ver, sólo alguna foto desde lejos de Pyongyang, una fuente de niños en corro y carteles propagandísticos…
Los muy cachondos escribieron en letras bien grandes su slogan en inglés, supongo para creerselo ellos mismos o algo, porque si no, no se entiende: Paradise for People. Se puede ver en la foto del interior, arriba a la izquierda, debajo de la bandera gigante (lo amplío para que se pueda ver mejor). Además también se podía encontrar una tienda con propaganda norcoreana (también amplío la zona de la foto).
Pues aparentemente algo me compré yo también y es precisamente esto es lo que he encontrado escondido entre las maletas… Un par de juegos de postales Norcoreanas!
Y es que las fotos de paises totalitarios me siguen fascinando… fotos de edificios monumentales entre calles totalmente vacías de coches y personas, y foto de gente forzando la sonrisa.
Lo mejor es que uno de los juegos estaba incluso en castellano, y este es el que he escaneado para compartirlo con la humanidad en el blog…
Las postales no tienen desperdicio… Aquí van…
Esta última foto de los niños es del otro juego de postales que compré, que no he escaneado aún. Sólo he puesto esta foto porque me parece la más falsa que me he podido encontrar nunca… Si queréis, las escaneo y las subo también…
El conejo de Phi Phi
3Ostras Pedrín… casi casi dos meses sin escribir. Ha habido crisis de inspiración, que espero no se vuelva a repetir. Por si alguno estaba preocupado no ha pasado nada, sigo vivo…
Como hemos cambiado de año y todo desde la última vez (dos cambios incluso, el occidental y el chino), no me queda más remedio que desear un feliz año 2011 y un feliz año del conejo. Recordando que el año pasado olía a tigre, me pregunto si este sabrá a conejo… ya veremos qué nos depara…
En China, estas fechas de cambio de año son peores que Madrid en Agosto, todo el mundo se vuelve a su pueblo y las ciudades se quedan vacías. Es un gran evento, donde el merchandising se explota a más no poder y todo el mundo se vuelve loco haciendo regalos (como Navidad, vamos)… Aquí abajo teneis una foto de super en China unos días antes del gran día D…
Nosotros decidimos integrarnos y hacer lo que hace la gran mayoría estas fechas, pirarse, por lo que nos fuimos de vacaciones igual que el año pasado, pero esta vez a Tailandia. El 3 de febrero fue el día exacto de cambio de año que coincidía con la luna nueva, y nos pilló en una isla muy conocida, Ko Phi Phi donde además se celebra, como últimamente en todas las islas tailandesas, la “No Moon Party”, copia de la famosa “Full Moon Party” de Koh Phangan. Allí no había dragones, aunque sí farolillos rojos y algo muy curioso para ser una playa: millones de familias chinas de vacaciones (además, claro está, de los millones de mochileros)! Nos costó la de Dios encontrar un hotel para dormir, y fue imposible encontrar nada para las dos noches que estuvimos, así que acabamos “disfrutando” de dos hoteles diferentes para dos días… un goce, vamos. Y es que la coincidencia de ambos eventos en una isla tan pequeña no podía ser un buen presagio…
A los mochileros ya me los esperaba pero no a los chinos… no tendrían que estar en su pueblo? ¿Quién dijo que no les gustaba el turismo de sol y playa? Pues creo que yo lo dije alguna vez… y bueno, en parte es verdad, el sol no les gusta mucho y salen sobretodo por la tarde noche, y si es por el día, con paraguas y manga larga.
Pero lo importante es que van, aunque la razón sea ir a algún sitio famoso por una película, como es el caso aquí. Y es que en una playa de Phi Phi fue donde se rodó la película La Playa de Leonardo Di Caprio. Así que si se quiere atraer este tipo de turismo, hay que ofrecerles algo más que tostarse al sol, cerveza barata y juerga nocturna.
La playa de marras se llama Maya Bay y sólo se puede llegar en barco, aunque es muy fácil organizarte una visita de medio día allí, por unos 7 euros más o menos. No nos pudimos resistir a la tentación y nos enrolamos en el barquito. Pequeño consejo si queréis ir… intentad ir más temprano, que sobre las 11 aquello está infestado de barcos y humanos! Ah, y que la excursión os incluya la entrada a la playa, que si no os clavarán unos 5 euros por pisarla…
… y no tumbados tomando el sol, no, si no con cámara del palo tirando fotos por doquier intentando que no aparezca demasiada gente y dar envidia en casa…
… echando fotos incluso dentro del agua (que poco aprecio a la cámara) y con el bolso a cuestas, como la chica esta del primer plano, que se pasó una hora haciéndole un book a su hija.
Y por la noche qué tal? Para los que no conozcan Phi Phi, lo podría definir de esta manera… Lloret + Tossa de Mar. Tenemos la juerga nocturna y los pubs irlandeses para la tropa mochilera (y había mucha, casi tanta como chinos)…
…con sus cubos de bebida barata…
y sus fiestas nocturnas en la playa (en esto Lloret ha decaido un poco…)
… pero también hay la parte más tranquila de cenas de paellas (digo, Pad Thai) y barbacoas al lado del mar…
…que como podemos ver es lo que más les tira a los chinos.
… y por el día unas preciosas vistas de acantilados…
Así que si tienes un negocio turístico, no pierdas la oportunidad, febrero puede ser un buen mes… sólo te hace falta atraer el turismo chino…
Una vuelta por la Gran Muralla
6Se me acumula la faena de escribir sobre los viajes, así que voy a hablar sobre el que hicimos en Octubre durante “los 8 días de oro de El Corte Inglés”, i.e. la Golde Week: Pekín… y más concretamente sobre la Gran Muralla (长城, cháng chéng), una de las siete maravillas del mundo moderno (por cierto, dicen los chinos que los guerreros de Xi’an son la octava, aunque este título se lo pone cada país a algo suyo)
Como todo el mundo sabe, la Gran Muralla es larga de narices, pero no es sólo una, si no muchas que se acabaron uniendo. Como se realizó a lo largo de varios miles de años, durante diferentes dinastías, su grado de conservación varía mucho. Normalmente está muy destrozada, aunque hay tramos que se han recuperado / restaurado para el deleite de los visitantes.
Aunque se puede visitar desde muchos lugares de China, Pekín es una buena base para descubrir algunas zonas interesantes y bien conservadas / restauradas. Y digo zonas porque claro, no se puede visitar toda, así que hay que elegir qué visitar. Desde Pekín casi todo el mundo va a Badaling, aunque no sé muy bien por qué, creo que porque está más cerca. Además, según las historias de otros viajantes, en esa zona lo peor son los vendedores de souvenirs que te persiguen por toda la muralla vendiéndote camisetas, algo que agobia bastante. Por tanto, ya que fuimos en la semana en la que todo el mundo te recomienda que no viajes por China ya que son únicas vacaciones que tienen los chinos junto con el año nuevo chino, decidimos irnos a otra esperando que estuviera menos concurrida: Mutianyu. A la elección del lugar nos ayudó un gran post en Travelchinaguide donde explican con todo detalle cómo llegar.
Y ya que les he mencionado, añado aquí su mapa del la Gran Muralla cercana a Pekín.
¿Y cómo se va a Mutianyu? Pues hay varias maneras.
Opción 1. autobús desde Dongzhimen, la opción más económica (6 yuanes) y más divertida. Es el autobús 936 y sale sólo temprano por la mañana, hasta las 9 más o menos. No sales desde la estación de autobuses nueva de Dongzhimen, si no detrás de ella, algo así como al quinto pino… así que tendréis que preguntar un poco, pero no es complicado. Nota: Si se han acabado los buses directos, también se puede coger el bus a un pueblo llamado Huairou y coger un taxi / bus desde allí.
Opción 2. Taxi o coche privado. Si andais por esa estación os encontraréis mogollón de gente que os ofrecen sus servicios como conductor. Si sois varios no sale caro tampoco. Estos también andan por otras partes turísticas de la ciudad; se os acercará un señor que os dirá que es conductor y os dará una tarjeta…
Opción 3. Viaje organizado. Os irán a buscar a las 7 de la mañana junto con otros 10 grupos en 10 hoteles diferentes de la ciudad y os llevarán a sitios que no queréis, pero parece la opción más sencilla.
Por si alguno se lo pregunta, nosotros acabamos tomando la opción 1 tras haber contratado la opción 2 pero que por la mañana resultó ser opción 3… así que ojo con el conductor que contratéis… sobretodo si es uno que se acerca con una tarjeta el día anterior.
Así que el bus os dejará en las puertas de Mutianyu (ya podéis ver la muralla!), desde donde podréis subir tras pagar la entrada correspondiente y el billete del teleférico si os queréis ahorrar las escaleras.
Y qué es lo primero que se ve allí arriba? Aparte de la muralla de cerca (que impresiona), el omnipresente certificado de la Unesco, y chinos haciéndose fotos con él.
Y a partir de ahí, a pasear, cuesta arriba, cuesta abajo, escaleras arriba, escaleras abajo, fotos p’aquí, fotos p’allá…
Al final resultó un acierto, hay algo de gente, pero no agobia, y nadie te acosa para que le compres una camiseta con el típico “yo subí a la Gran Muralla”.
Sí, ok, hay algunas escaleras, pero es normal no? ¿No veis las montañas?
Y para bajar buscad los globos rojos, desde allí podréis coger las escaleras o el teleférico que usasteis para subir…
o el telesilla que se encuentra un poco más a la derecha del teleférico…
o mejor aún, podéis coger uno de los toboganes instalados para la ocasión justo al lado de los telesillas…
Qué, entran ganas de verla?
Supongo que alguno dirá que parece un poco parque de atracciones. Y bueno, la verdad es que siendo un destino turístico algo así es normal. No obstante, para los puristas (y deportistas), es posible encontrar excursiones a la muralla en su estado original, como por ejemplo el Best sell-One Day Secret Great Wall Hike de Cycle China.
Los guerreros de Xi’an
5Este fin de semana por fin fuimos a Xi’an (西安), más conocido en el mundo entero como la ciudad que está al lado de las figuras de guerreros que se hicieron famosos en el 2004 en el Forum de Barcelona…
Y como no puede ser de otra forma, esta entrada irá sobre ellos, que por algo son los más famosos de esta ciudad: Los guerreros de terracota (o 兵马俑, bīng mă yŏng, figuras de guerreros y caballos, estos últimos olvidados en la traducción).
El lugar donde se encuentran los guerreros está a una hora y media de Xi’an y es muy fácil llegar, basta con coger un autobús enfrente de la estación de tren, concretamente el 306. Hay muchos, salen cada media hora más o menos (o cuando están llenos), y sólo cuesta unos 7 yuanes (menos de un euro) por trayecto y tardan alrededor de una hora.
Una vez allí, y tras pagar la entrada de rigor (110 yuanes, 55 si sois estudiantes), otro “ejercito” de guías os abordarán por si las quereis contratar para que os acompañe… y bueno, la verdad es que lo hicimos. Son guías oficiales y las que vendrán a hablar con vosotros tienen buen inglés. El precio es cerrado, uns 120 yuanes (poco más de 12 euros) hasta 5 personas (un poco más si sois más de 5) y os explicará cosas bastante interesantes durante todo el tiempo que estéis dentro, unas 2 o 3 horas.
Los guerreros están situados en 3 excavaciones o pits. La primera es, como su propio nombre indica, la primera que encontraron, en 1974, y es la más grande y conocida. La tercera es la más pequeña y la última que encontraron. Como todo en la vida, es mejor dejar la mejor parte para el final, se recomienda empezar por la tercera.
La tercera sala (pit 3) se puede decir que eran los cuarteles generales, porque en ella se encuentran los jefes.
Aunque es muy pequeña en comparación con los otros pits, impresiona verlos en director por primera vez, allí donde estuvieron hace más de 2000 años. Aquí fue donde se encontró uno de los carros de bronce tan famosos (al menos famosos por aquí).
La segunda sala, la bautizaré como la to be continued… ya que está aún por excavar. Básicamente se dieron cuenta que cuando sacaban las figuras, estaban todas rotas pero muy coloridas. Veis en la foto qué buena pinta?
No obstante, los colores se les iba a los poco días al estar expuestas al aire trás 20 siglos enterradas, como podéis ver en esta foto de uno de los agujeros de prueba, donde están las figuras tal y como se las encontraron, sin restaurar.
Por tanto, en esta sala han sacado muy poca cosa, y lo único que vereis es una extensión gigantesca donde están enterradas las figuras, sólo con algunos agujeros donde abrieron para ver qué había ahí debajo.
Según pudieron averigurar, aquí están los arqueros, los jinetes y los carros, y supongo yo que nuestros hijos algún día podrán verlos en todo su explendor, una vez alguien haya conseguido descubrir alguna técnica para conservar los colores.
Eso sí, en esta sala hay 5 piezas expuestas muy bien conservadas: un arquero, un jefecillo, un general, un chavalín sin armadura y un jinete con su caballo. La graduación de cada uno se sabe, además de por las ropas, por la altura de la punta de sus zapatos…
Y por fin llegamos a la tercera sala.
Es gigante, rollo hangar de avión, y al contario que las otras dos salas, con luz natural. Y eso? Pues porque se construyó a finales de los 70, poco después de que unos campesinos encontraran una al hacer un pozo… y por entonces no tenían muy claro qué era bueno y qué no.
Así que esto es lo que se ve…
La sala de la infantería. Impresionante, verdad? Mirad el tamaño de las personas de los lados…
Se estima que hay unos 8000 guerreros ahí enterrados, y menos de 2000 encontrados, todos diferentes, y todos están hechos añico, por lo que la restauración es todo un trabajo de chinos (nunca mejor dicho). Debe de ser por ello por lo que este año le dieron el Premio Príncipe de Asturias a los restauradores.
Hay zonas aún cubiertas (creo que por la misma razón que la sala anterior, porque no existe la tecnología aún para preservar los colores) y otras, que ya habían abierto hace tiempo, están aún sin restaurar.
y atrás del todo, el taller de reparaciones…
y tras darle una vuelta a la sala, se acabaron los guerreros… echemos la última mirada…
Ahora sólo faltan los dos carros de bronce. Son una de las “joyas de la corona” chinas, tanto que uno de ellos estuvo expuesto (y aún sigue, por cierto) en el pabellón de China en la Expo.
Estos carros (o actualmente una reproducción y un original) están en una sala anexa. Aunque tras ver la inmensidad de la sala 1 y ver todo a escala real, su reducido tamaño (están hechos a escala 1:2, la mitad, vamos) pueda defraudar a primera vista, la verdad es que impresiona ver el nivel de detalle de estas esculturas realizadas hace más de 2000 años.
Y se acabó la visita. Podéis ir a la tienda que está al lado del cine (esto no lo comentaré mucho, es una sala redonda con pantallas e imágenes de los 80).
Como curiosidad, deciros que uno de los agricultores que encontraron la tumba sigue vivo, y lo tienen en la tienda firmando libros… y me da a mí que no debe de estar muy feliz… nos echó bulla por quererle hacerle una foto… pero bueno, se la acabamos haciendo :)
Y no me extraña que no esté muy contento. Según la guía, tras encontrar este tesoro sólo le dieron unos 30 yuanes (que aunque hace 35 años no estaba mal para unos campesinos, me da a mí que ya se lo habrá gastado).
Tae Kwon Do (태권도) en Seúl (momento remember)
5A principio de octubre, aprovechando la “Semana Dorada”, fuimos unos 5 días a Seúl, viaje que no se podía demorar ya porque a hora y media de Shanghai, no sé qué leches estaba esperando a ir.
La ciudad es ultra moderna, muy bien cuidada y limpia, y los coreanos geniales. Aparte de que las chicas son muy guapas y se cuidan mucho (según Susana los chicos tampoco son feos), les encanta salir, comer y, sobretodo beber, por lo que estos sí que se parecen de verdad a los españoles… pero de todo esto ya hablaré otro día si se tercia que si no queda largo el post.
Yo de lo que quería hablar era de otra cosa. Y es que Corea del Sur es un país que, aunque lejano, ha estado muy cerca desde que tenía cuatro años, cuando empecé a hacer Tae Kwon Do. Sí, desde que era pequeñito mis padres, supongo que para evitar que me convirtiera en una bola de billar o porque les gustaban mucho las plículas de Bruce Lee, decidieron que apuntarme a hacer artes marciales por esa época. Por ello, desde que era un enano veía la bandera de Corea todos los días y esos tres carácteres indescifrables: 태권도, que suponíamos que decía taekwondo pero que no estábamos del todo seguros…
…y sabía decir cosas como ap chagui o yop chagui, o pumse que ahora acabo de comprobar que verdaderamente son palabras coreanas (mis compañeros coreanos del master me entienden :). Aquí podéis ver una lista en Wikipedia de cómo se llamaban las diferentes posiciones… qué recuerdos!. Al final lo dejé sobre los 20, ya que con la Uni y los idiomas no me daba más el día… pero pude ser cinturón negro por lo menos.
Así que lo primero que hice al llegar a Seúl es intentar ver una exhibición de Taekwondo. Y mira tú por donde, hacen una todos los miércoles y sábados enfrente de un palacio, el Gyeonghuigung, que está bastante céntrico, cerca del museo de historia…
Ver mapa más grande
Tras varios intentos en encontrarlo (el primer día nos perdimos y fuimos a otro palacio, el segundo no había porque era jueves pero no lo sabía), conseguimos ir el sábado y ver la exhibición.
Primero empezaron unos niños que lo hacían muy bien para la edad que tenían… yo a su edad era bastante más patán.
Y luego ya empezó el expectáculo… con bailarinas y tambores al principio…
pero pronto se pasó a las patadas. Lo mejor es que no lo hicieron aburrido, si no que fue como una especie de obra de teatro, o peli de artes marciales, donde hay buenos y malos, se pelean y rompen tablas, hay música, coreografías, etc… Eso sí, los saltos fueron geniales… esos saltos nunca lo hicimos en el gimnasio (sobretodo porque nos hubiéramos roto la crisma con el techo).
Y hasta los pumses, o combinaciones, eran la hostia ya que parecían una coreografía. Aquí podeis ver un vídeo (solo para los de fuera de China o los que tengan vpn).
Dedicado al Taekwondo Martos, a los profes Luís y Jose Luís y a mis compañeros de entonces con los que alguno aún mantengo una amistad para toda la vida :) Y gracias a los que habéis subido las fotos al grupo de Facebook y que he utilizado ahí arriba.






































































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