y alrededores…
negocios curiosos
El reparabicis
8 Jul
Ya he hablado en más de una ocasión (aquí, y aquí, por ejemplo) sobre las bicis y las motos eléctricas en China. Es todo un fenómeno, con millones de motos dando vueltas por la ciudad.
Como podéis imaginar, por 200 euros que valen, muy buenas no salen, así que las reparaciones resultan todo un negocio. Y como en todo negocio popular, existe mucha competencia, así que los precios bajan y cada vez es más difícil atraer a clientes a tu tienda.
Una de las mejores maneras de atraer clientes es ir a buscarlos. En el camino que va de mi casa al CEIBS, unos 7 km, se pueden contar hasta 4 reparabicis que se colocan en puntos estratégicos de esta ruta. No es que parezcan puestos muy sofisticados, pero te pueden reparar un pinchazo o cambiarte los frenos rollo carrera de F1.
Aquí os dejo algunas fotos. Este es el que está más cerca de la Escuela. Atiguamente tenía una especie de puestecillo fijo pero lo han cerrado y han puesto un muro. Supongo que irán a construir algo en ese solar.
Y este otro está a medio camino.
Como véis, están todos muy ocupados… pero millonarios no se hacen. 2 euros por cambiarte los frenos (y seguro que me cobraron de más) no les dá para muchos lujos.
La revolución de las mascotas
28 Jun
Hasta hace no mucho tiempo, no estaba permitido tener un perro en China. Cuando los comunistas llegaron al poder en 1949 decidieron prohibir los perros ya que los consideraban un “símbolo de decadencia extravagancia criminal en una época de restricciones de comida”, y un lujo burgués. Se llegó incluso a ordenar disparar a todo perro que se viera en público durante la “Revolución Cultural” (aunque durante esta época todo fueron barbaridades, esta tampoco sorprende tanto).
En algunos sitios servían incluso de comida, pero creo yo que esto está excesivamente exagerado… Aparentemente sólo se comen algunas razas de perros y en lugares bastante específicos. Cualquiera que quiera probar perro tendrá que buscar mucho para encontrar uno de estos restaurantes (que los hay, no digo que no, pero escondidos) y pagar bastante por ello. En Corea, por el contrario, parece que es más común. Aquí vino una de mis primeras “metidas de pata” cultuares. Conversación con colega coreano del master:
Yo: En Corea comeis también cosas graciosas, como perros en China?
Colega: No creo que comer perro sea gracioso. Están muy buenos.
Así que si os apetece probar perro (paradójicamente me he encontrado más occidentales que quieren probarlo que chinos) id a Corea. Pero googleando un poco he visto que aparentemente no se quiere que los occidentales sepamos que se come perro allí.
Bueno, que me desvío, volvamos al tema. Desde que el señor Mao la palmó en el 76, se empezó a ver los perros con otros ojos, y dicen que incluso Deng Xiaoping tenía un par. Entonces los chinos ricos empezaron a comprarlos para “aparentar” (que es algo que les pone mogollón, como ya he comentado en otra ocasión) y tras la política del hijo único, empezaron a hacerse más populares (suplmento del niño con un perro para equilibrar un poco).
Así que ahora es más normal encontrar a gente paseando perros por la calle, incluso en pijama (como puse en uno de mis primeros posts), y se están convirtiendo en artículos de lujo, con ropa para ellos, tiendas especializadas, etc…

Y es que el negocio de las mascotas va a dar mucho dinero en este país.
El otro día me crucé con una furgoneta aparcada en una zona residencial que me llamó mucho la atención: Una furgoneta “lavaperros”.
La idea es cojonuda. Aunque cada vez hay más perros, si pones tu tienda “lavaperros” en una calle cualquiera, tus clientes potenciales se ven limitados a la zona de los alrededores y no sabes cuantos perros habrá en ese barrio. No obstante, con la furgonetilla puedes ir a varios sitios y adaptarte a la demanda, sólo hacer falta hacer publicidad anunciando cuando vas a venir.
Además, está muy bien montada, con su propio generador y todo (hacía un poco de ruido, eso sí).
Una de tiendas chinas
28 May
A lo largo de este tiempo en Shanghai a veces me daba por hacer fotos a tiendas mientras paseaba, al más puro estilo “disparar sin apuntar”, lo que a veces se traducía en fotos borrosas, pero otras veces en fotos interesantes. Y es que si te sales de las calles típicas de turismo, te encuentras verdaderas “joyas” chinas, o al menos te encuentras la China de verdad, no el Mall en el que se está convirtiendo Shanghai. Por ejemplo, si vais a Nanjing Road, la de los carteles de neón (añado la foto típica) os vereis acosados por multitud de peña intentando venderos unos relojes, unos bolsos, unos DVD o unas ruedas para las zapatillas.
Pero si os salís de ahí y vais un par de calles más arriba, encontraréis otra cosas, quizá lo que estáis buscando si venís de visita: mercados, ropa tendida en palos, puestos de comida rápida, peluqueros en la calle, etc… y esto ocurre en cualquier parte, no sólo en Nanjing Road. Aconsejo callejear y perderse en la ciudad, es toda una experiencia.
Como ya he dicho muchas veces, los chinos son muy emprendedores y se montan sus propios negocios en cuanto pueden (esto se puede ver en cualquier ciudad del mundo), por lo que te encuentras tiendas de comida, ferreterías, tiendas de ordenadores, de mantas, incluso de termos o de pijamas en cualquier calle. Es verdad que muy limpias muy limpias las calles no están, pero esto es así… de momento.
Dejo aquí algunas fotos. Dadle al Play.
El arte de la “comida” China
17 Feb
Otra cosa que nos encontramos en Xiamen, concretamente en las tiendas del hotel, fueron una versión un poco más indigesta de comida china…
Estas lechugas de jade, aparentemente hay que ponerlas mirando hacia la ventana. Se supone que traen buena suerte (esto, por cierto, me lo ha explicado un compañero de clase coreano, por lo que creo que debe de ser algo asiático).
Los lychees deben de tener bastante éxito ya que habían un par de esculturas
Pero lo mejor de todo es esta…
Ramoncín, el rey del pollo frito!
Y como bonus, incluiremos una fruta con letra china incorporada (que no pintada)
Misterios de la naturaleza… china
Mamá, quiero ser artista
3 Feb
Será por lo de la política del hijo único, o por el síndrome del Pequeño Emperador, pero he visto varios establecimientos dedicados a las fotos “artísticas” de niños. Les disfrazan, les hacen posar y luego book fotográfico.
Una al lado de casa se llama Green Apple.
Y otro que vimos en el Super Grand Mall de Shanghai es el Aladdinlamp (esta es su página oficial).
Como una tienda es casualidad pero dos diferentes es una tendencia, parece que tenemos aquí un negocio. ¿Hay algo parecido en España?
Si conocéis más tiendas de estas, ponedlas en comentarios…





















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