river
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Cosas y casas viejas (o antiguas, según se mire)
2Cada vez que viene visita a Shanghai toca sesión de guía turístico, algo que se agradece tanto por la visita, como porque así acabamos descubriendo sitios nuevos. Aprovechando la visita este fin de semana del señor Cámara, este finde ha vuelto a ser uno de esos de descubrimientos.
Uno de los sitios que siempre acabamos visitando es el mercado de atigüedades de Shanghai. Es un mercado callejero, en Dongtai Lu, no muy lejos de People’s Square (La Plaza del Pueblo, vamos). Podéis ver el mapa al lado, o pinchar aquí.
En el mercado podréis encontrar todas aquellas “antigüedades” que estábais buscando de china, porque habeis venido para esto, verdad? No para comprar falsificaciones, verdad que no?
Pues sí, por aquí encontrareis cosas que parecen antiguas (no sé yo si fiarme de la autenticidad de muchas cosas) algunos cuadros más contemporáneos (lo importante es diferenciarse), estatuas de Mao, otras figuras de metal que se pueden encontrar en todo el sureste asiático, …
cámaras viejas, guerreros de Xi’an, cajas y Budhas, y hasta un gramófono.
Sorprendente no está demasiado atiborrado de turistas y los vendedores tampoco te agobian demasiado. Creo yo que está abierto todos los días, pero puede que descansen alguno. Lo que es seguro es que los findes sí que está abierto.
Además, está en una zona muy auténtica y que espero respeten durante bastante tiempo, con casas tradicionales de influencia europea de los años 20, aunque, eso sí, les haría falta un poco más de cuidado, como quitar esos aires acondicionados, o los tendederos. Nota para inversores: No sé cual será la política urbanística del gobierno local en esta zona, y siempre hay riesgo que decidan tirar todo abajo para hacer otro rascacielos, pero no sería mala idea comprar alguno de estos edificios y reformarlo… Se podría convertir en una buena residencia de lujo y quizá aseguraría que no la acabaran demoliendo.
Aunque la verdad es que no soy muy optimista… los megaedificios ya acechan por detrás…
iRiver (que no tiene nada que ver conmigo) y los e-readers
7El otro día nos encontramos en el Best Buy un lector de libros, los famosos e-readers, con con esta marca, iRiver… y bueno, me hizo gracia que usaran mi nombre para ello. Contando que mi amigo Félix me “bautizó” como River en el 1995, y viendo que esta empresa se fundó en el 1999… no debería pedirles derecho de autor o algo así?
Así que por si alguien dudaba, NO, esta empresa no tiene nada que ver conmigo :)
Bromas aparte, utilizo esta excusa para hablar un poco de los lectores de libros electrónicos. Tras varias mudanzas en las que he tenido que cargar por medio mundo libros que me resisto a tirar, he llegado a la conclusión que un ereader es necesario antes que temprano, pero aún no lo tengo muy claro cual comprarme, si alguno.
Empecemos por el principio con su correspondiende disclaimer anti trolls. No tengo ninguno aún (y supongo que no tendré ninguno por bastante tiempo, ahora explico por qué), he tocado pocos y no me considero un experto, ni siquiera un usuario avanzado… bueno, mejor dicho, ni siquiera un usuario ni un enteradillo. Por todo ello, aprovecho la oportunidad que me brinda mi ignorancia para poder hablar de estos cacharros, antes de contaminarme con su uso. Ahí va….
El e-reader perfecto tendría que ser…
- Barato. Muy barato. Y por muy barato digo menos de 30 euros… ya pagaré por los libros. Como los móviles, vamos.
- Leer todos los formatos existentes. Una tabla como esta para saber qué formato usa cada uno es aberración.
- Sin teclas… como un libro, vamos. Lo abres y lees. No hace falta que tenga pantalla por ambos lados, con una basta.
- Resistente, que no se desmonte si se me cae de la mesa.
- Pantalla táctil, pero que se pueda bloquear al ponerse en modo lectura.
- Menú simple, muy simple. Tiene que pasar el test de la abuela…
- Sin refresco al pasar de página. Esto es de lo primero que me ha llamado la atención a tocarlos… que al pasar página la pantalla se pone negra, como si se fuera a bloquear. Eso es muy incómodo.
- WiFi, sólo se pueden bajar de un servidor, no desde un ordenador para que sea más fácil adquirir libros y para evitar la tentación de no subscribirte a un servicio o de no comprar ninguno y de bajarlos de la mula o de torrente por la noche.
y el libro electrónico perfecto tendría que ser…
- Libros a precios de una sola cifra… máximo 9 euros, vamos, que ya veo una barbaridad. Por lo menos a mitad de precio que los convencionales. El precio ideal de un bestseller sería menos de 5 euros, y considerando que un autor no gana más de 1 euros por libro, por mucho que se venda a 20, yo pondría también libros a 1 euro a cascoporro, y que el autor se gane 50c (con lo que venderá más, claro)
- O mejor aún, un servicio de tarifa plana de libros, por unos 10 euros. Seamos sinceros, cuantos libros compra una persona normal al mes? No creo que más de 1 (o 12 al año). Por tanto, por mucha tarifa plana de libros que tenga, se leerá uno, y si lee más, mejor para él e igual para los distribuidores…
- Servicio sencillo para que autores noveles y amateurs puedan vender sus obras. Permitiría la aparición de nuevos fenómenos.
- Poder tener una copia legal de los libros físicos que poseamos (gratis, o precio simbólico). Si ya hemos pagado los derechos de autor en un soporte, por qué hay que pagarlos de nuevo en un nuevo soporte? Ya nos lo hicieron con los vídeos o la música cuando salieron los cd o dvd, que no nos lo hagan con los libros también.
- Sin restricciones de copia de chisme a chisme. El préstamo sería mejor, como se hacía antes, pero cual es el problema si te copio un libro y yo me vuelvo a leer el mío? Y si tengo tarifa plana, ni siquiera lo copiaría.
Hay un tío americano que se llama Seth Godin que es todo un fenómeno del marketing, y que tiene un blog muy popular. Hace unos meses habló del paperback Kindle, y algunas cosas coincide bastante… Creo que este es el camino a seguir…
Diarios de Yunnan (V) – Lijiang (丽江)
1Ostras, Pedrín, 20 días sin escribir… y no es que se me haya olvidado que tengo un blog, es que, entre pitos y flautas, el tiempo ha pasado volando… así que retomemos la actividad, ya de vuelta en Shanghai tras unos “días” de asueto por tierras ibéricas.
Qué, os pensábais que os habíais librado del viaje de Yunnan, verdad? Pues no, estábais equivocados… aquí vuelven… iré metiendo información de viajes de tanto en tanto. Luego bastará con mirar la categoría de Viajes, para verlos todos juntos.
Lijiang
Lijiang es uno de los lugares más visitados de China (esta estadística me la he sacado de la manga, pero seguro me equivoco de poco) y se nota. Se puede llegar en avión directamente ya que hay un aeropuerto cercano (aunque suelen ser caros los vuelos) o, si estamos haciendo la ruta, desde Dali o Shangrila en autobús, que tarda unas 4 horitas por unas carreteras bastante aceptables y un paisaje increíble, así que no se os hará pesado. También es posible ir en tren desde Dali, y tarda sólo 1h30, pero nos dimos cuenta tarde porque la línea es muy nueva y no sale en las guías, así que si estáis planeando el viaje, tened el tren en cuenta.
Cuando hablamos de Lijiang me refiero a la zona antigua, o Gucheng, ya que como todas, también hay una ciudad nueva al lado que no tiene nada emocionante, si descontamos el Mao gigante desde donde se alquilan bicis.
La ciudad antigua fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 1997, y desde entonces no ha parado de convertirse en un parque de atracciones (aunque, no me malinterpreteis, aún vale la pena ir a visitarlo). La ciudad fue devastada por un terremoto en 1996, donde muchos de los grandes edificios que se habían construido en la ciudad antigua cayeron. Las autoridades, tras darse cuenta que las construcciones tradicionales de madera parecía que resistían más, decidieron reconstruirla con este tipo de edificaciones, lo que ayudó a que la UNESCO le diera la etiquetita… y que el Banco Mundial le diera algunos durillos.
Ahora, todos los edificios del centro histórico tienen la misma pinta, con los típicos tejados grises, y la vista desde Lion Hill, la pequeña colina al lado de la ciudad, es así…
Y aquí aquí un poco más cerquita…
Lo mejor de Lijiang es que es muy agradable perderte por ella, sin coches ni polución, está llena de restaurantes y terrazas, farolillos rojos, casas bajas, etc… además de estar muy limpia.
Y si buscas, se puede encontrar aún la China auténtica, como en los mercados…
…de verduras, o los de carne… aunque no creo que compréis nada allí.
e incluso puestos con bichos… pero creo yo que están más bien dedicados a turistas que a locales…
También se encuentra a mujeres lavando en los canales y en los pozos, porque toda la ciudad está surcada por estos canales con agua bastante limpia (aunque más clara cuanto más arriba de la ciudad que por abajo…)
Te puedes encontrar también cómo lavan a un bebe en medio de la calle.
Y visitar, se puede ir al estanque del dragón negro (heilongtan, 黑龙潭), desde donde se puede ver la gran montaña nevada justo detrás del lago, ahí donde en la foto hay unas nubes muy espesas. Es gratis si teneis el ticket de 80 rmb (unos 9 euros) que hay que pagar por entrar a Lijiang y que permite acceder a varios lugares de la ciudad, pero que nadie compra. Este ticket sólo se pide al entrar en estos lugares determinados, como este, o en los frescos de Baisha que explico luego, así que quizá valga la pena comprarlo al entrar aquí y así ya lo teneís.
Lo malo de Lijiang es que hay cosas que no son tan emocionantes, como por ejemplo…
Las millones de personas por las calles… incluso de noche.
que sólo haya tiendas de souvenirs, una al lado de otra…
con lo que no queda ni una auténtica, y las abuelas también se han tenido que reciclar y vender colgantes
y muchas mujeres locales, al no tener tienda, se dedican “a cargar”, o en grupo para una obra…
o individualmente… a veces llevan bultos más grandes que ellas.
Al segundo día, si lo encontrais poco auténtico y quereis escapar, una ruta típica es alquilar una bici en la plaza de Mao (un par de euros todo el día la bici básica) y pirarte a Baisha y Shuhe. Te dicen que está al lado, pero a menos que os lo tomeis muy en serio, será una horita de pedaleo más o menos, entre lo que os perdeis y os reencontrais…
Baisha es mucho menos turístico, y aunque también podreis comprar souvenirs, no tiene nada que ver. Es como estar en medio de la naturaleza…
Lo más famoso a visitar allí son unos frescos (de los que no dejan hacer fotos) y se mantienen en su estado original (todo un logro en este país). Más explicación en el cartel en inglés a la entrada del complejo, descrito en el más puro estilo estilo chino, descrito magistralmente por chinochano. Por cierto, os pedirán el ticket que hay que comprar al entrar en Lijiang que he explicado antes para entrar al estanque del dragón negro, así que no lo olvideis.
De ahí podéis ir a Shuhe, unos 10 – 15 minutos en bici, pero intentad evitar el pago de la entrada, porque no os quedaréis mucho tiempo. Para no pagar, cuando lleguéis al final de la carretera desde Baisha y tengáis que decidir si tirar a la izquierda o derecha, tirad hacia la izquierda y luego todo el tiempo hacia la derecha… pasad la puerta sin mirar, nadie os pedirá el ticket. Shuhe es, básicamente, un Lijiang en miniatura, y os lo acabareis enseguida. Y sí, también están las tiendas de souvenirs pegadas unas al lado de otras…
Y se acabó… a disfrutar el paseo de vuelta con las vacas, los campos, y los fotógrafos de bodas…
Dónde dormir?
Pues la verdad es que no os faltará sitio donde quedaros, así que si no encontrais nada online interesante no os estreseis que allí habrá donde escoger.
Nosotros nos quedamos en The Téa Sun Deck… que por poco más de 30 euros está muy bien. El manager Kevin habla muy bien inglés y se deshará en atenciones, y tendréis una chica en el hotel que os ayudará en cualquier cosa que necesitéis. Si teneis mayor presupuesto, tienen otra hotel en Lion Hill, con suites de vistas espectaculares por unos 100 euros.
Aquí van las fotos con las vistas desde nuestro hotel Sun Deck…
y desde Lion Hill.
Tolos y colidas
4Parece que se ha calmado un poco la polémica sobre la prohibición de los toros en Catalunya y más o menos todo el mundo acepta que quizá matar toros no sea un derecho divino… buenos, todos menos Rajoy, que a la mínima utiliza la Constitución para imponer su voluntad, como hacía la Santa Inquisición con la Biblia…
Y aunque creo que matar animales por diversión es una barbaridad, creo que esta guerra ha estado muy mal llevada. En Catalunya las plataformas por defensa de los derechos de los animales han utilizado el el cabreo de Catalunya por el recorte de derechos del Estatut por parte del TC para promover una ley que es difícil que saliese victoriosa en otras comunidades autónomas (a excepción de Canarias que nos acabamos de enterar todos que llevaba 15 años prohibidos, o del País Vasco, donde se podrá utilizar la misma artimaña), y en las filas de la derecha utilizan la españolidad para precisamente censurar la prohibición y acusar a los catalanes de ser seres malvados con rabos y cuernos, como los toros pero peores, a los que habría que matar en las plazas que ahora se han quedado vacías.
Y digo yo, ya que se está utilizando algo ajeno a los toros para prohibirlo o promoverlo como es “ser español”, precisamente el año que se ha ganado el Mundial, por qué no continúan con algo menos controvertido? Aquí viene mi sugerencia:
Ley de prevención de riesgos laborales
Y es que el torero (trabajador) corre peligro por su vida al desarrollar su trabajo, por ello el empresario tendría que “garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores”… por tanto, los toreros tendrían que llevar protección, algo así como una armadura de goretex y casco para evitar correr peligro por su vida. Y como no se podrá torear con esta facha, el toreo se acabará… y nos evitaremos tensiones nacionalistas, que ya resulta cansino… Parece una chorrada, pero también lo parecía acusar a Al Capone de evasión de impuestos…
Bueno, y esto que tiene que ver con China? A ver, a priori poco, pero mirando con más detalle parece que hay algo más. El toreo puede tener, si los empresarios del sector juegan bien sus cartas, un futuro brillante por estas tierras. Por qué? Pues porque aquí les encantan los toros, el colorido, la sangre y el riesgo (de otros, no el suyo). Han habido algunos experimentos en este país, como la corrida en Shanghai del 2004 (en la que no se mató al toro, por cierto) y parece que habrán más a partir del 2011, además de retransmitir corridas por la tele… y es por lo que conocían a España antes de ganar el Mundial; todos los taxistas a los que les decía que era español siempre acaban soltando Xibanya, gongniu gongniu (España, toro toro), poniéndose los dedos en la cabeza como si fueran cuernos….
Y para ilustrar la entrada con una foto propia, aquí vamos con la foto de un toro en China (o una vaca, que soy poco taurino y no los distingo mucho).
Lavabos públicos (pero públicos de verdad)
5Una de las quejas más habituales de la gente que viene a China es el estado de los lavabos públicos. En este país deben de tener algún problema con usar lejía, y creo que más de uno prefieren tirarlo y reconstruirlo antes que limpiarlo. También es verdad que está cambiando mucho, sobretodo en las grandes ciudades, y que viajeros que han estado antes en otros paises como India lo ven con otros ojos y se quejan menos… Y es que claro, si comparas China con un país desarrollado, aún le queda un trozo, pero si lo comparas con uno en vías de desarrollo, esto es Suiza.
Limpieza aparte, lo curioso es la falta de pudor. Muchos lavabos públicos (sobretodo fuera de las grandes ciudades) no suelen tener puerta y no son más que un agujero en el suelo con agua, una separación con el agujero de al lado, y nada por delante. Así que si te entra un apretón, de cuclillas y a saludar a los que entren.
Me acuerdo yo de una amigo mío que decía que odiaba los lavabos públicos en España porque muchos no están cerrados por arriba y escuchabas al vecino… Estoy esperando que venga a visitarme para llevarle a uno de estos.
Por si no ha quedado claro, nada mejor que una foto…
China en Londres
2Hagamos un pequeño break de Los Diarios de Yunnan (que me estoy cansando hasta yo de escribir del viajecito) y hablemos de Londres.
De vuelta de Shanghai este verano, y “gracias” al cambio horario del vuelo de Virgin Atlantic que nos impedía coger la conexión a Barcelona y nos obligaba a pasar la noche en el aeropuerto, pudimos pasar una mañana por Londres, recordando viejos tiempos (y es que tras vivir cuatro años en esa ciudad uno la siente un poco suya también).
Y como no podía ser de otra manera, acabamos pasando por China Town, a ver si ahora se veía diferente.
La primera impresión es que me recordaba más a Hong Kong que a Shanghai, con los carteles en chino tradicional y los comercios típicos ingleses, como la casa de apuestas Ladbrokers.
La calle principal (por si alguien no ha estado allí) es Gerrard Street y está entre Leicester Square y Shaftesbury Avenue, fácil de encontrar, sobretodo porque tiene un par de arcos muy chinos
El nombre de la calle en chino lo podeis ver aquí en la foto… que solo reconozco el último que significa calle (jie, 街)
Esta calle está llena de restaurantes, entre los que destacaría el Lido, más o menos en el centro de la calle. Es el mejor sitio para comer Dim Sum en Londres, sobretodo los domingos al mediodía… pero hay que pedirlo, porque si entrais con cara de pardo os endiñarán la carta típica, que tampoco vale mucho.
Además de restaurantes, en esta calle hay varios supermercados chinos, donde encontrar, entre otras cosas, frutas como el Mangostán, aunque a precios un tanto desorbitados.
Y periódicos en chino… entre otros el Epoch Times, que es muy crítico del partido comunista y bueno… viendo quien lo fundó, no sé yo si es muy de fiar.
Y se pueden encontrar hasta tiendas de fakes, por lo que no es necesario venir a Shanghai para comprarse un Luis Vuiton más falso
que los billetes de 5 euros.
Pero la influencia china va más allá de esta calle, e incluso en Covent Garden se pueden encontrar puestos de lectura de manos (supongo que hay que ser chino o gitano o ponerse las gafas al revés para tener credibilidad a la hora de predecir el futuro a alguien).
Diarios de Yunnan (IV). Dali (大理)
3Dali es la siguiente parada de la “famosa” ruta yunnanesa de Kunming a Shangrila.
Cómo ir a Dali
Hay cuatro formas para ir desde Kunming… nada nuevo bajo el sol, pero hay que tenerlo un poco en cuenta para planear el viaje si no se quiere perder una mañana por Kunming buscando la mejor opción.
- Tren. Hay un par de trenes nocturnos entre ambas ciudades todas las noches, con plazas sentadas y con literas. Tarda casi 8 horas (desde las 22.30h a las 7h más o menos) pero el problema es que según las fechas es dificil encontrar billete. Mirad el cartel de la estación… El día 19 fuimos a comprar el billete para el 21… y hasta el día 29 todo a 0, ni una plaza. Quizá porque era julio y los niños tenían vacaciones, o porque la peña compra billetes para revenderlos, no había manera de encontrar uno. Además, al contrario de lo que nos habían dicho, sólo se podía comprar en la estación, porque el millón de agencias de viajes de alrededor sólo te vendían billetes de avión y los hoteles no ayudaban mucho tampoco. Así que no sé muy bien qué consejo dar… sólo que conteis que quizá no encontréis billete de tren. Aparentemente (según la Lonely Planet) hay un tren matutino, pero no lo encontramos…
- Autobús. Esta es la opción más popular entre los turistas, sobretodo mochileros. Aunque tendría que tardar unas 4h porque está a algo más de 300 km, aparentemente se tarda unas 7 porque la carretera está de obras. También hay autobuses nocturnos con literas, que quizá sea una buena alternativa. Los billetes no se compran donde dice la Lonely Planet si no desde una estación cerca de la Exposición de flores, en las afueras. El bus a Dali cuesta sobre 10 euros por barba.
- Avión. Pues aunque estén cerca ambas ciudades, hay varios vuelos entre ellas. Al final no nos cuadraba mucho el autobús (vamos, no me apetecía pasarme toda la noche en la carretera, o perdernos todo un día de viaje) y nos decidimos por esta opción. Un avión a las 22h, después de volver de Shilin, y luego taxi que compartimos con una familia y que nos organizó el hotel… El avión sale por unos 70 euros, bastante más que el bus, pero todo es cuestión de prioridades y del tiempo que tengas para viajar.
- Alquilar coche. Si no habéis convalidado (o lo que haya que hacer) vuestro carnet con el chino, alquilareis el coche con conductor. Esta opción está bien si sois bastantes y quereis pasar por otro lugar de camino y tener libertad para parar donde os de la gana, pero para ir de A a B no vale la pena porque resulta más caro y la carretera es la misma.
Por tanto, si lo que quereis ir a Dali y Kunming no vais a pasar nada de tiempo, mejor os pillais el vuelo directo a Dali, que para el caso…
¿Y en Dali qué hay?
La Dali que hay que visitar es la ciudad antigua. La nueva se llama Xiaguan (下关) aunque normalmente le llaman también Dali y puede uno acabar en el lugar equivocado.
Lo mejor de Dali es que aún no está muy explotada. Los turistas están en cuatro calles, donde te puedes encontrar las señoras con sus vestidos tradicionales ofreciéndote un poco de smoke que crece por los alrededores…
y el resto de la ciudad antigua está aún regentada por los locales que hacen su vida como siempre, con sus mercados…
y “arregladores de paraguas”…
y camiones tuneados…
y hasta aquí de la ciudad, en un día ya os podéis hacer una impresión de ella, no necesita mucho más tiempo.
No obstante, lo mejor está fuera de los muros.
Dali está entre un lago gigante, el Erhai hu, y unas montañas bastante altas. El lago se puede navegar con unos barcos gigantes que salen desde Xiaguan (para esto no tengo ningún consejo porque nos lo saltamos), y a las montañas se puede subir andando o en caballo para los más aventureros…
o en teleférico o telesilla ya que hay uno de cada…
y son bastante largos, se tira casi media hora subiendo y no se ve el final hasta casi llegar…
y arriba del todo os encontraréis un templo un poco cascado, el Zhonghe sì (中和寺)…
y lo mejor, un paseo a través de las montañas de varios kilómetros de longitud (creo que se llama “Paseo de las Nubes” o algo así). Intentad hacerlo entero y bajad por el otro medio de tranporte (es decir, si subís con el telesilla, bajad con el teleférico, o viceversa). Tardaréis algunas horitas en hacerlo, así que id con tiempo que cierran a las 18h.
Y si lo planificais un poco y sois deportistas (o pirados) es posible subir aún más hasta un pico a 4000 metros de altura, eso sí, a pie. Como referencia el templo está a 2700 metros y Dali a 2000.
Otra cosa que visitar en Dali son Las Tres Pagodas
y el templo ChongSheng… Aquí veis el templo completo, visto desde arriba de la montaña; las tres pagodas estarían a la derecha, pero no cabían en la foto…
Es todo un solo complejo y un poco tourist trap con su entrada de más de 12 euros (mitad de precio con tarjeta de estudiante) y los millones de grupos de turistas, pero vale la pena entrar (por mucho que el del hostal os ponga cara rara porque los mochileros normalmente se lo saltan). El complejo del templo es gigante y os pasareis un buen rato subiendo. Las pagodas son originales y tienen más de mill años. El templo, no obstante, está completamente restaurado (aka hecho de nuevo) en el 2005, así que más bien estais viendo una representación de cómo era… como casi todo en China.
Lo bueno (por encontrar algo positivo) de esta restauración es que los colores son muy vivos y todo está muy limpio…
Y para acabar (que me está quedando esto muy largo) quizá una buena opción es visitar algún pueblo menos turístico. Un pueblo cercano con un mercado tradicional es Xizhou (喜洲). Ahí podréis ver a gente de la minoría Bai con sus trajes tradicionales vendiendo todo tipo de productos.
Encontrareis pocos turistas, aunque siempre os podeis econtrar a algún local con la camiseta de la Selección Española…
Para llegar allí podeis coger un autobús azul que está delante de la puerta del oeste en Dali por 4 RMB (poco más de 40c de euro), aunque quizá tengais que esperar un rato porque no sale hasta que se haya llenado.
¿Y dónde se puede dormir?
Bueno, hay varios hostales, pero yo recomendaría el Lilypad. Está justo fuera de la ciudad pero muy cerca, por lo que no hay mucho ruido. Está muy limpio y tanto la dueña (Erin) como el “chef” francés, Ben, os ayudarán en todo lo que necesiteis y os prepararán una cena estupenda. A nosotros hasta nos fueron a buscar al supermercado un vino de Shangrila que era, según Ben, el mejor vino chino que había probado hasta entonces, y por solo 4 euros.
Las reviews del Tripadvisor no son exageradas, y no os malfieis porque el precio de una habitación doble con baño sea de sólo 10 euros… están muy bien (para ser un hostal, tampoco os espereis el Ritz).























































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