Archive for septiembre, 2010

Día grande de Apple

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Hoy ha sido un día interesante de Apple en China. Han abierto una nueva tienda en Huaihai lu,  después de la primera en Pudong.

Hay han lanzado el iPhone 4 en China, con sus consiguientes colas para entrar (…perdonad la calidad de la foto de abajo, tomada, por cierto, sobre las 19h… mi móvil necesita un upgrade…)

…han realizado un evento para recrutar a MBA’s para Apple Retail (y han puesto una comida cojonuda, aunque no la he podido probar… eso de comer a las 3 y darte cena a las 5 no funciona muy bien).

De esto no tengo foto.

No obstante, lo más impresionante ha sido que en la CCTV9, la televisión China oficial en inglés, han anunciado el “Apple peel”, una funda con antena y tarjeta sim que convierte cualquier iPod touch en un teléfono. Y en CCTV9 tan orgullosos del invento de sus compatriotas. Qué opinará Steve Job de esto?

Pasteles luneros y festividad de mitad de otoño

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…o Moon Cakes (yue bing, 月饼) and Mid-Autumn Festival (zhongqiu jie, 中秋节).

Ayer, 22 de septiembre, fue día festivo en China, y depende dónde trabajes, también lo es hoy y mañana. Por qué? Pues porque es el Mid-Autumn Festival, una fiesta milenaria que se celebra en todo el sureste asiático. Esta fiesta toca el día 15 del octavo mes del calendario lunar chino… o sea, una fecha difrente cada año, y este año ha caido el 22 de septiembre. Lo gracioso es que la semana que viene son las largas vacaciones de primero de octubre, el día nacional, que celebra la victoria de los comunistas y la creación de la República Popular China, que ya expliqué el año pasado, aunque este año no habrá tanto revuelo ni desfile porque el aniversario no es un número redondo.

Lo gracioso es que para no tener tantos días libres, los fines de semana se ha convertido en laborales… Y ya es un lío saber qué dias son festivos y qué no. Chinasmack ha recopilado una serie de calendarios que han hecho los chinos para no liarse :)

Mid-autumn festival

Se trata de un festival tradicional de adoración de la luna tan extendido hace varios miles de años antes que otras religiones “más modernas” decidieran adaptarlos para poner las suyas precisamente, mira que casualidad, los mismos días (alguien se ha preguntado por que la Semana Santa nunca tiene fecha fija? Pues por lo mismo, para adaptarla a alguna fiesta pagana de primavera relacionada con la luna).

La razón inicial para esta festividad sería el inicio del otoño (y mira que casualidad, precisamente desde ayer que ha empezado a llover) y la recolección de las cosechas, y para darle algo más de contenido se ha asociado a la leyenda de Houyi, el arquero, y Chang’e, su mujer. Hay muchas versiones diferentes de la historia, pero por lo que he podido leer, por ahí, contaré lo que creo que todas coinciden… a ver si no queda muy largo.

Houyi era un arquero cojonudo. Chang’e, su mujer, trabajaba en la corte del rey. Durante aquellos tiempos habían 10 soles, que salían uno detrás de otro. Peor un día les dio a los 10 hacer una pequeña fiesta y salir a la vez. Como era un poco jodido que los 10 soles calentaran la tierra a la vez (hubieron grandes desgracias ese año), el rey le dijo a Houyi que se cargara 9. Y bueno, como era buen arquero no le resultó dificil y se los cargó. El rey como agradecimiento le dio a Houyi un elixir de la vida eterna, que decidió esconder. Chang’e lo encontró y se lo tomó, lo que pasa es que no sólo le dio vida eterna, si no que le hizo volar a la luna. Y ahora está ahi todavía. La gracia es que por alguna razón Chang’e puede bajar a la tierra una vez al año, precisamente el día del mid-autumn festival, “cuando la luna luce más brillante que nunca”, para buscar a su marido.

Moon cakes

Yuè bing (月饼) en chino. Se trata de unos pastelitos que se comen durante estos días, rollo panellets. Son unos panecillos redondos que pueden prepararse con diferentes rellenos, desde dulces hasta salados, rollo pastel de carne, y es algo que se vuelven locos aquí.

Aquí podeis ver un par que compramos para probar. El de la derecha de no sé qué con pipas y el de la izquierda con algo desconocido (creo que pasta de judías o algo así). Están buenos y muy hipercalóricos.

La historia de estos pastelitos es que durante la dinastía Yuan, en la segunda mitad del siglo XIV, para poder tirar a los mongoles que mandaban, los revolucionarios Ming consiguieron enviar mensajes a la población utilizando estos pastelitos, lo que propició la revuelta Han. Además se utilizaban como medio para enviar mensajes secretos. Aparentemente se compraban en cajas de 4 pastelitos, se cortaba cada uno en 4 y los 16 trozos, cada uno con una letra, se ordenaban para formar una frase, y luego se comían para destruirlos…

Los venden por todas partes, y te puedes encontrar desde unos centimos hasta unos cientos de euro. Sí, no me he equivocado, cientos. Y es que se pueden convertir en artículos de lujo, sobretodo para regalar. Y es que los regalos nunca son demasiado caros. La cuestión es agasajar a quien va a recibirlo, por lo que mientras mas caro sea (y lo sepa) mejor.

Estos mooncakes de la foto estaban en un puesto en la calle de una zona más modesta, por lo que eran más baratos. De todas formas te siguen ofreciendo cajas de regalo (porque no lo vas a dar en una bolsa de plástico, verdad?)

La gracia de los mooncakes es que pueden estar rellenes de cualquier cosa y costar todo lo que quieras, por lo que algunas empresas avispadas han lanzado sus pastelitos peculiares, como Häagen Dazs, rellenos de helado.

Y digo yo… no se podría hacer lo mismo con los panellets en Catalunya? Ponerlos en una caja de regalo y venderlos caros de narices. Quizá la predisposición de los españoles y los chinos a los regalos es diferente.

… y empresas españolas vendiendo mooncakes en China? Las de aceite de oliva lo tendrían complicado, pero quizá las de jamón serrano o las de paella de marisco tendrían alguna oportunidad :)

Más info sobre el festival en Wikipedia (por cierto, nadie lo ha traducido al castellano, se buscan voluntarios), aquí y aquí, y sobre los mooncakes aquí (esto sí que está traducido al castellano).

Cosas y casas viejas (o antiguas, según se mire)

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Cada vez que viene visita a Shanghai toca sesión de guía turístico, algo que se agradece tanto por la visita, como porque así acabamos descubriendo sitios nuevos. Aprovechando la visita este fin de semana del señor Cámara, este finde ha vuelto a ser uno de esos de descubrimientos.

Uno de los sitios que siempre acabamos visitando es el mercado de atigüedades de Shanghai. Es un mercado callejero, en Dongtai Lu, no muy lejos de People’s Square (La Plaza del Pueblo, vamos). Podéis ver el mapa al lado, o pinchar aquí.

En el mercado podréis encontrar todas aquellas “antigüedades” que estábais buscando de china, porque habeis venido para esto, verdad? No para comprar falsificaciones, verdad que no?

Pues sí, por aquí encontrareis cosas que parecen antiguas (no sé yo si fiarme de la autenticidad de muchas cosas) algunos cuadros más contemporáneos (lo importante es diferenciarse), estatuas de Mao, otras figuras de metal que se pueden encontrar en todo el sureste asiático, …

cámaras viejas, guerreros de Xi’an, cajas y Budhas, y hasta un gramófono.

Sorprendente no está demasiado atiborrado de turistas y los vendedores tampoco te agobian demasiado. Creo yo que está abierto todos los días, pero puede que descansen alguno. Lo que es seguro es que los findes sí que está abierto.

Además, está en una zona muy auténtica y que espero respeten durante bastante tiempo, con casas tradicionales de influencia europea de los años 20, aunque, eso sí, les haría falta un poco más de cuidado, como quitar esos aires acondicionados, o los tendederos. Nota para inversores: No sé cual será la política urbanística del gobierno local en esta zona, y siempre hay riesgo que decidan tirar todo abajo para hacer otro rascacielos, pero no sería mala idea comprar alguno de estos edificios y reformarlo… Se podría convertir en una buena residencia de lujo y quizá aseguraría que no la acabaran demoliendo.

Aunque la verdad es que no soy muy optimista… los megaedificios ya acechan por detrás…

iRiver (que no tiene nada que ver conmigo) y los e-readers

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El otro día nos encontramos en el Best Buy un lector de libros, los famosos e-readers, con con esta marca, iRiver… y bueno, me hizo gracia que usaran mi nombre para ello. Contando que mi amigo Félix me “bautizó” como River en el 1995, y viendo que esta empresa se fundó en el 1999… no debería pedirles derecho de autor o algo así?

Así que por si alguien dudaba, NO, esta empresa no tiene nada que ver conmigo :)

Bromas aparte, utilizo esta excusa para hablar un poco de los lectores de libros electrónicos. Tras varias mudanzas en las que he tenido que cargar por medio mundo libros que me resisto a tirar, he llegado a la conclusión que un ereader es necesario antes que temprano, pero aún no lo tengo muy claro cual comprarme, si alguno.

Empecemos por el principio con su correspondiende disclaimer anti trolls. No tengo ninguno aún (y supongo que no tendré ninguno por bastante tiempo, ahora explico por qué), he tocado pocos y no me considero un experto, ni siquiera un usuario avanzado… bueno, mejor dicho, ni siquiera un usuario ni un enteradillo. Por todo ello, aprovecho la oportunidad que me brinda mi ignorancia para poder hablar de estos cacharros, antes de contaminarme con su uso. Ahí va….

El e-reader perfecto tendría que ser…

  • Barato. Muy barato. Y por muy barato digo menos de 30 euros… ya pagaré por los libros. Como los móviles, vamos.
  • Leer todos los formatos existentes. Una tabla como esta para saber qué formato usa cada uno es aberración.
  • Sin teclas… como un libro, vamos. Lo abres y lees. No hace falta que tenga pantalla por ambos lados, con una basta.
  • Resistente, que no se desmonte si se me cae de la mesa.
  • Pantalla táctil, pero que se pueda bloquear al ponerse en modo lectura.
  • Menú simple, muy simple. Tiene que pasar el test de la abuela…
  • Sin refresco al pasar de página. Esto es de lo primero que me ha llamado la atención a tocarlos… que al pasar página la pantalla se pone negra, como si se fuera a bloquear. Eso es muy incómodo.
  • WiFi, sólo se pueden bajar de un servidor, no desde un ordenador para que sea más fácil adquirir libros y para evitar la tentación de no subscribirte a un servicio o de no comprar ninguno y de bajarlos de la mula o de torrente por la noche.

y el libro electrónico perfecto tendría que ser…

  • Libros a precios de una sola cifra… máximo 9 euros, vamos, que ya veo una barbaridad. Por lo menos a mitad de precio que los convencionales. El precio ideal de un bestseller sería menos de 5 euros, y considerando que un autor no gana más de 1 euros por libro, por mucho que se venda a 20, yo pondría también libros a 1 euro a cascoporro, y que el autor se gane 50c (con lo que venderá más, claro)
  • O mejor aún, un servicio de tarifa plana de libros, por unos 10 euros. Seamos sinceros, cuantos libros compra una persona normal al mes? No creo que más de 1 (o 12 al año). Por tanto, por mucha tarifa plana de libros que tenga, se leerá uno, y si lee más, mejor para él e igual para los distribuidores…
  • Servicio sencillo para que autores noveles y amateurs puedan vender sus obras. Permitiría la aparición de nuevos fenómenos.
  • Poder tener una copia legal de los libros físicos que poseamos (gratis, o precio simbólico). Si ya hemos pagado los derechos de autor en un soporte, por qué hay que pagarlos de nuevo en un nuevo soporte? Ya nos lo hicieron con los vídeos o la música cuando salieron los cd o dvd, que no nos lo hagan con los libros también.
  • Sin restricciones de copia de chisme a chisme. El préstamo sería mejor, como se hacía antes, pero cual es el problema si te copio un libro y yo me vuelvo a leer el mío? Y si tengo tarifa plana, ni siquiera lo copiaría.

Hay un tío americano que se llama Seth Godin que es todo un fenómeno del marketing, y que tiene un blog muy popular. Hace unos meses habló del paperback Kindle, y algunas cosas coincide bastante… Creo que este es el camino a seguir…

Diarios de Yunnan (V) – Lijiang (丽江)

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Ostras, Pedrín, 20 días sin escribir… y no es que se me haya olvidado que tengo un blog, es que, entre pitos y flautas, el tiempo ha pasado volando… así que retomemos la actividad, ya de vuelta en Shanghai tras unos “días” de asueto por tierras ibéricas.

Qué, os pensábais que os habíais librado del viaje de Yunnan, verdad? Pues no, estábais equivocados… aquí vuelven… iré metiendo información de viajes de tanto en tanto. Luego bastará con mirar la categoría de Viajes, para verlos todos juntos.

Lijiang

Lijiang es uno de los lugares más visitados de China (esta estadística me la he sacado de la manga, pero seguro me equivoco de poco) y se nota. Se puede llegar en avión directamente ya que hay un aeropuerto cercano (aunque suelen ser caros los vuelos) o, si estamos haciendo la ruta, desde Dali o Shangrila en autobús, que tarda unas 4 horitas por unas carreteras bastante aceptables y un paisaje increíble, así que no se os hará pesado. También es posible ir en tren desde Dali, y tarda sólo 1h30, pero nos dimos cuenta tarde porque la línea es muy nueva y no sale en las guías, así que si estáis planeando el viaje, tened el tren en cuenta.

Cuando hablamos de Lijiang me refiero a la zona antigua, o Gucheng, ya que como todas, también hay una ciudad nueva al lado que no tiene nada emocionante, si descontamos el Mao gigante desde donde se alquilan bicis.

La ciudad antigua fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el 1997, y desde entonces no ha parado de convertirse en un parque de atracciones (aunque, no me malinterpreteis, aún vale la pena ir a visitarlo). La ciudad fue devastada por un terremoto en 1996, donde muchos de los grandes edificios que se habían construido en la ciudad antigua cayeron. Las autoridades, tras darse cuenta que las construcciones tradicionales de madera parecía que resistían más, decidieron reconstruirla con este tipo de edificaciones, lo que ayudó a que la UNESCO le diera la etiquetita… y que el Banco Mundial le diera algunos durillos.

Ahora, todos los edificios del centro histórico tienen la misma pinta, con los típicos tejados grises, y la vista desde Lion Hill, la pequeña colina al lado de la ciudad, es así…

Y aquí aquí un poco más cerquita…

Lo mejor de Lijiang es que es muy agradable perderte por ella, sin coches ni polución, está llena de restaurantes y terrazas, farolillos rojos, casas bajas, etc… además de estar muy limpia.

Y si buscas, se puede encontrar aún la China auténtica, como en los mercados…

…de verduras, o los de carne… aunque no creo que compréis nada allí.

e incluso puestos con bichos… pero creo yo que están más bien dedicados a turistas que a locales…

También se encuentra a mujeres lavando en los canales y en los pozos, porque toda la ciudad está surcada por estos canales con agua bastante limpia (aunque más clara cuanto más arriba de la ciudad que por abajo…)

Te puedes encontrar también cómo lavan a un bebe en medio de la calle.

Y visitar, se puede ir al estanque del dragón negro (heilongtan, 黑龙潭), desde donde se puede ver la gran montaña nevada justo detrás del lago, ahí donde en la foto hay unas nubes muy espesas.  Es gratis si teneis el ticket de 80 rmb (unos 9 euros) que hay que pagar por entrar a Lijiang y que permite acceder a varios lugares de la ciudad, pero que nadie compra. Este ticket sólo se pide al entrar en estos lugares determinados, como este, o en los frescos de  Baisha que explico luego, así que quizá valga la pena comprarlo al entrar aquí y así ya lo teneís.

Lo malo de Lijiang es que hay cosas que no son tan emocionantes, como por ejemplo…

Las millones de personas por las calles… incluso de noche.

que sólo haya tiendas de souvenirs, una al lado de otra…

con lo que no queda ni una auténtica, y las abuelas también se han tenido que reciclar y vender colgantes

y muchas mujeres locales, al no tener tienda, se dedican “a cargar”, o en grupo para una obra…

o individualmente… a veces llevan bultos más grandes que ellas.

Al segundo día, si lo encontrais poco auténtico y quereis escapar, una ruta típica es alquilar una bici en la plaza de Mao  (un par de euros todo el día la bici básica) y pirarte a Baisha y Shuhe. Te dicen que está al lado, pero a menos que os lo tomeis muy en serio, será una horita de pedaleo más o menos, entre lo que os perdeis y os reencontrais…

Baisha es mucho menos turístico, y aunque también podreis comprar souvenirs, no tiene nada que ver. Es como estar en medio de la naturaleza…

Lo más famoso a visitar allí son unos frescos (de los que no dejan hacer fotos) y se mantienen en su estado original (todo un logro en este país). Más explicación en el cartel en inglés a la entrada del complejo, descrito en el más puro estilo estilo chino, descrito magistralmente por chinochano. Por cierto, os pedirán el ticket que hay que comprar al entrar en Lijiang  que he explicado antes para entrar al estanque del dragón negro, así que no lo olvideis.

De ahí podéis ir a Shuhe, unos 10 – 15 minutos en bici, pero intentad evitar el pago de la entrada, porque no os quedaréis mucho tiempo. Para no pagar, cuando lleguéis al final de la carretera desde Baisha y tengáis que decidir si tirar a la izquierda o derecha, tirad hacia la izquierda y luego todo el tiempo hacia la derecha… pasad la puerta sin mirar, nadie os pedirá el ticket. Shuhe es, básicamente, un Lijiang en miniatura, y os lo acabareis enseguida. Y sí, también están las tiendas de souvenirs pegadas unas al lado de otras…

Y se acabó… a disfrutar el paseo de vuelta con las vacas, los campos, y los fotógrafos de bodas…

Dónde dormir?

Pues la verdad es que no os faltará sitio donde quedaros, así que si no encontrais nada online interesante no os estreseis que allí habrá donde escoger.

Nosotros nos quedamos en The Téa Sun Deck… que por poco más de 30 euros está muy bien. El manager Kevin habla muy bien inglés y se deshará en atenciones, y tendréis una chica en el hotel que os ayudará en cualquier cosa que necesitéis. Si teneis mayor presupuesto, tienen otra hotel en Lion Hill, con suites de vistas espectaculares por unos 100 euros.

Aquí van las fotos con las vistas desde nuestro hotel Sun Deck…

y desde Lion Hill.

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