Archive for agosto, 2010

Tolos y colidas

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Parece que se ha calmado un poco la polémica sobre la prohibición de los toros en Catalunya y más o menos todo el mundo acepta que quizá matar toros no sea un derecho divino… buenos, todos menos Rajoy, que a la mínima utiliza la Constitución para imponer su voluntad, como hacía la Santa Inquisición con la Biblia…

Y aunque creo que matar animales por diversión es una barbaridad, creo que esta guerra ha estado muy mal llevada. En Catalunya las plataformas por defensa de los derechos de los animales han utilizado el el cabreo de Catalunya por el recorte de derechos del Estatut por parte del TC para promover una ley que es difícil que saliese victoriosa en otras comunidades autónomas (a excepción de Canarias que nos acabamos de enterar todos que llevaba 15 años prohibidos, o del País Vasco, donde se podrá utilizar la misma artimaña), y en las filas de la derecha utilizan la españolidad para precisamente censurar la prohibición y acusar a los catalanes de ser seres malvados con rabos y cuernos, como los toros pero peores, a los que habría que matar en las plazas que ahora se han quedado vacías.

Y digo yo, ya que se está utilizando algo ajeno a los toros para prohibirlo o promoverlo como es “ser español”, precisamente el año que se ha ganado el Mundial, por qué no continúan con algo menos controvertido? Aquí viene mi sugerencia:

Ley de prevención de riesgos laborales

Y es que el torero (trabajador) corre peligro por su vida al desarrollar su trabajo, por ello el empresario tendría que “garantizar la seguridad y la salud de los trabajadores”… por tanto, los toreros tendrían que llevar protección, algo así como una armadura de goretex y casco para evitar correr peligro por su vida. Y como no se podrá torear con esta facha,  el toreo se acabará… y nos evitaremos tensiones nacionalistas, que ya resulta cansino… Parece una chorrada, pero también lo parecía acusar a Al Capone de evasión de impuestos…

Bueno, y esto que tiene que ver con China? A ver, a priori poco, pero mirando con más detalle parece que hay algo más. El toreo puede tener, si los empresarios del sector juegan bien sus cartas, un futuro brillante por estas tierras. Por qué? Pues porque aquí les encantan los toros, el colorido, la sangre y el riesgo (de otros, no el suyo). Han habido algunos experimentos en este país, como la corrida en Shanghai del 2004 (en la que no se mató al toro, por cierto) y parece que habrán más a partir del 2011, además de retransmitir corridas por la tele… y es por lo que conocían a España antes de ganar el Mundial; todos los taxistas a los que les decía que era español siempre acaban soltando Xibanya, gongniu gongniu (España, toro toro), poniéndose los dedos en la cabeza como si fueran cuernos….

Fuente: People's Daily

Y para ilustrar la entrada con una foto propia, aquí vamos con la foto de un toro en China (o una vaca, que soy poco taurino y no los distingo mucho).

Lavabos públicos (pero públicos de verdad)

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Una de las quejas más habituales de la gente que viene a China es el estado de los lavabos públicos. En este país deben de tener algún problema con usar lejía, y creo que más de uno prefieren tirarlo y reconstruirlo antes que limpiarlo. También es verdad que está cambiando mucho, sobretodo en las grandes ciudades, y que viajeros que han estado antes en otros paises como India lo ven con otros ojos y se quejan menos… Y es que claro, si comparas China con un país desarrollado, aún le queda un trozo, pero si lo comparas con uno en vías de desarrollo, esto es Suiza.

Limpieza aparte, lo curioso es la falta de pudor. Muchos lavabos públicos (sobretodo fuera de las grandes ciudades) no suelen tener puerta y no son más que un agujero en el suelo con agua, una separación con el agujero de al lado, y nada por delante. Así que si te entra un apretón, de cuclillas y a saludar a los que entren.

Me acuerdo yo de una amigo mío que decía que odiaba los lavabos públicos en España porque muchos no están cerrados por arriba y escuchabas al vecino… Estoy esperando que venga a visitarme para llevarle a uno de estos.

Por si no ha quedado claro, nada mejor que una foto…

China en Londres

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Hagamos un pequeño break de Los Diarios de Yunnan (que me estoy cansando hasta yo de escribir del viajecito) y hablemos de Londres.

De vuelta de Shanghai este verano, y “gracias” al cambio horario del vuelo de Virgin Atlantic que nos impedía coger la conexión a Barcelona y nos obligaba a pasar la noche en el aeropuerto, pudimos pasar una mañana por Londres, recordando viejos tiempos (y es que tras vivir cuatro años en esa ciudad uno la siente un poco suya también).

Y como no podía ser de otra manera, acabamos pasando por China Town, a ver si ahora se veía diferente.

La primera impresión es que me recordaba más a Hong Kong que a Shanghai, con los carteles en chino tradicional y los comercios típicos ingleses, como la casa de apuestas Ladbrokers.

La calle principal (por si alguien no ha estado allí) es Gerrard Street y está entre Leicester Square y Shaftesbury Avenue, fácil de encontrar, sobretodo porque tiene un par de arcos muy chinos

El nombre de la calle en chino lo podeis ver aquí en la foto… que solo reconozco el último que significa calle (jie, 街)

Esta calle está llena de restaurantes, entre los que destacaría el Lido, más o menos en el centro de la calle. Es el mejor sitio para comer Dim Sum en Londres, sobretodo los domingos al mediodía… pero hay que pedirlo, porque si entrais con cara de pardo os endiñarán la carta típica, que tampoco vale mucho.

Además de restaurantes, en esta calle hay varios supermercados chinos, donde encontrar, entre otras cosas, frutas como el Mangostán, aunque a precios un tanto desorbitados.

Y periódicos en chino… entre otros el Epoch Times, que es muy crítico del partido comunista y bueno… viendo quien lo fundó, no sé yo si es muy de fiar.

Y se pueden encontrar hasta tiendas de fakes, por lo que no es necesario venir a Shanghai para comprarse un Luis Vuiton más falso
que los billetes de 5 euros.

Pero la influencia china va más allá de esta calle, e incluso en Covent Garden se pueden encontrar puestos de lectura de manos (supongo que hay que ser chino o gitano o ponerse las gafas al revés para tener credibilidad a la hora de predecir el futuro a alguien).

Diarios de Yunnan (IV). Dali (大理)

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Dali es la siguiente parada de la “famosa” ruta yunnanesa de Kunming a Shangrila.

Cómo ir a Dali

Hay cuatro formas para ir desde Kunming… nada nuevo bajo el sol, pero hay que tenerlo un poco en cuenta para planear el viaje si no se quiere perder una mañana por Kunming buscando la mejor opción.

  • Tren. Hay un par de trenes nocturnos entre ambas ciudades todas las noches, con plazas sentadas y con literas. Tarda casi 8 horas (desde las 22.30h a las 7h más o menos) pero el problema es que según las fechas es dificil encontrar billete. Mirad el cartel de la estación… El día 19 fuimos a comprar el billete para el 21… y hasta el día 29 todo a 0, ni una plaza. Quizá porque era julio y los niños tenían vacaciones, o porque la peña compra billetes para revenderlos, no había manera de encontrar uno. Además, al contrario de lo que nos habían dicho, sólo se podía comprar en la estación, porque el millón de agencias de viajes de alrededor sólo te vendían billetes de avión y los hoteles no ayudaban mucho tampoco. Así que no sé muy bien qué consejo dar… sólo que conteis que quizá no encontréis billete de tren. Aparentemente (según la Lonely Planet) hay un tren matutino, pero no lo encontramos…

  • Autobús. Esta es la opción más popular entre los turistas, sobretodo mochileros. Aunque tendría que tardar unas 4h porque está a algo más de 300 km, aparentemente se tarda unas 7 porque la carretera está de obras. También hay autobuses nocturnos con literas, que quizá sea una buena alternativa. Los billetes no se compran donde dice la Lonely Planet si no desde una estación cerca de la Exposición de flores, en las afueras. El bus a Dali cuesta sobre 10 euros por barba.
  • Avión. Pues aunque estén cerca ambas ciudades, hay varios vuelos entre ellas. Al final no nos cuadraba mucho el autobús (vamos, no me apetecía pasarme toda la noche en la carretera, o perdernos todo un día de viaje) y nos decidimos por esta opción. Un avión a las 22h, después de volver de Shilin, y luego taxi que compartimos con una familia y que nos organizó el hotel… El avión sale por unos 70 euros, bastante más que el bus, pero todo es cuestión de prioridades y del tiempo que tengas para viajar.
  • Alquilar coche. Si no habéis convalidado (o lo que haya que hacer) vuestro carnet con el chino, alquilareis el coche con conductor. Esta opción está bien si sois bastantes y quereis pasar por otro lugar de camino y tener libertad para parar donde os de la gana, pero para ir de A a B no vale la pena porque resulta más caro y la carretera es la misma.

Por tanto, si lo que quereis ir a Dali y Kunming no vais a pasar nada de tiempo, mejor os pillais el vuelo directo a Dali, que para el caso…

¿Y en Dali qué hay?

La Dali que hay que visitar es la ciudad antigua. La nueva se llama Xiaguan (下关) aunque normalmente le llaman también Dali y puede uno acabar en el lugar equivocado.

Lo mejor de Dali es que aún no está muy explotada. Los turistas están en cuatro calles, donde te puedes encontrar las señoras con sus vestidos tradicionales ofreciéndote un poco de smoke que crece por los alrededores…

y el resto de la ciudad antigua está aún regentada por los locales que hacen su vida como siempre, con sus mercados…

y “arregladores de paraguas”…

y camiones tuneados…

y hasta aquí de la ciudad, en un día ya os podéis hacer una impresión de ella, no necesita mucho más tiempo.

No obstante, lo mejor está fuera de los muros.

Dali está entre un lago gigante, el Erhai hu, y unas montañas bastante altas. El lago se puede navegar con unos barcos gigantes que salen desde Xiaguan (para esto no tengo ningún consejo porque nos lo saltamos), y a las montañas se puede subir andando o en caballo para los más aventureros…

o en teleférico o telesilla ya que hay uno de cada…

y son bastante largos, se tira casi media hora subiendo y no se ve el final hasta casi llegar…

y arriba del todo os encontraréis un templo un poco cascado, el Zhonghe sì (中和寺)…

y lo mejor, un paseo a través de las montañas de varios kilómetros de longitud (creo que se llama “Paseo de las Nubes” o algo así). Intentad hacerlo entero y bajad por el otro medio de tranporte (es decir, si subís con el telesilla, bajad con el teleférico, o viceversa). Tardaréis algunas horitas en hacerlo, así que id con tiempo que cierran a las 18h.

Y si lo planificais un poco y sois deportistas (o pirados) es posible subir aún más hasta un pico a 4000 metros de altura, eso sí, a pie. Como referencia el templo está a 2700 metros y Dali a 2000.

Otra cosa que visitar en Dali son Las Tres Pagodas

y el templo ChongSheng… Aquí veis el templo completo, visto desde arriba de la montaña; las tres pagodas estarían a la derecha, pero no cabían en la foto…

Es todo un solo complejo y un poco tourist trap con su entrada de más de 12 euros (mitad de precio con tarjeta de estudiante) y los millones de grupos de turistas, pero vale la pena entrar (por mucho que el del hostal os ponga cara rara porque los mochileros normalmente se lo saltan). El complejo del templo es gigante y os pasareis un buen rato subiendo. Las pagodas son originales y tienen más de mill años. El templo, no obstante, está completamente restaurado (aka hecho de nuevo) en el 2005, así que más bien estais viendo una representación de cómo era… como casi todo en China.

Lo bueno (por encontrar algo positivo) de esta restauración es que los colores son muy vivos y todo está muy limpio…

Y para acabar (que me está quedando esto muy largo) quizá una buena opción es visitar algún pueblo menos turístico. Un pueblo cercano con un mercado tradicional es Xizhou (喜洲). Ahí podréis ver a gente de la minoría Bai con sus trajes tradicionales vendiendo todo tipo de productos.

Encontrareis pocos turistas, aunque siempre os podeis econtrar a algún local con la camiseta de la Selección Española…

Para llegar allí podeis coger un autobús azul que está delante de la puerta del oeste en Dali por 4 RMB (poco más de 40c de euro), aunque quizá tengais que esperar un rato porque no sale hasta que se haya llenado.

¿Y dónde se puede dormir?

Bueno, hay varios hostales, pero yo recomendaría el Lilypad. Está justo fuera de la ciudad pero muy cerca, por lo que no hay mucho ruido. Está muy limpio y tanto la dueña (Erin) como el “chef” francés, Ben, os ayudarán en todo lo que necesiteis y os prepararán una cena estupenda. A nosotros hasta nos fueron a buscar al supermercado un vino de Shangrila que era, según Ben, el mejor vino chino que había probado hasta entonces, y por solo 4 euros.

Las reviews del Tripadvisor no son exageradas, y no os malfieis porque el precio de una habitación doble con baño sea de sólo 10 euros… están muy bien (para ser un hostal, tampoco os espereis el Ritz).

Diarios de Yunnan (III). Shilin, el Bosque de Piedra

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Con este nombre de cuento de los hermanos Grimm, Shilin (石林) o el Bosque de Piedra en castellano, nos encontramos con una de las zonas más increíbles (y explotadas turísticamente) de Yunnan. Es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco y los chinos han aprendido que estas cosas se pagan bien (cuesta casi 20 euros entrar, más que la Expo), además de atraer a millones de visitantes (sobretodo chinos y en grupo). Mucha gente (sobretodo mochileros que nos hemos encontrado que llevan 6 meses dando vueltas) lo considera un  “tourist trap” y no va, pero creo yo que vale la pena ir a visitarlo, y quedarse un día en Kunming para venir aquí no es tan mala idea.

Se trata de una formación karstica (creo que en castellano se dice de piedra caliza) de varios km2 de extensión. Estaba bajo el mar durante varios miles de años hasta que dejó de estarlo (como todo en la vida), y gracias al viento y la lluvia se han creado unas formas muy espectaculares, que haría las delicias de mi profesor de ciencias naturales de EGB.

Está a poco más de 100 km de Kunming, por lo que es posible ir y volver en el día. Se va en autobús desde la estación del Este, que está a tomar por saco del centro (aquí la Lonely Planet tampoco se luce mucho porque no se coge [aquí más de uno de la audiencia latinoamericana del blog se estará partiendo de risa] desde donde dicen ellos). Para ir a esta estación se puede ir en autobús (uno de línea) desde cerca de la estación del tren (lo cogimos para volver) o en taxi por poco más de 4 euros (no parece mucho, pero es más o menos lo que cuesta el bus a Shilin, por lo que relativamente es una pasta). Hay buses cada media hora a Shilin, por lo que no os estreseis por llegar muy pronto.

Una vez allí os pedirán los 175 RMB (casi 20 euros, como ya he dicho) por barba, aunque si teneis tarjeta de estudiante os pueden hacer descuento (tampoco demasiado, unos 6 euros) que podéis utilizar para coger una guía, que están todas esperando al lado de la entrada con sus traje tradicional (o uniforme de trabajo, según se mire).

Nosotros pasamos de guía y nos dedicamos a perdernos por ahí porque no teníamos mucho tiempo (la visita guiada son 3 horas), pero aquello es gigante y si vais con tiempo quizá no sea una mala idea ir con una y que os lleve en coche a otro lado.

Nada más entrar está el “bosque pequeño”, que es un paseo no muy largo con un millón (por lo menos) de personas haciendo la misma ruta y haciéndose fotos en los mismos sitios… así que os la podéis saltar.

Así que tirad hacia el “bosque grande”. Lo mejor de este lugar es perderse. Aunque haya millones de turistas (que los hay) también es posible encontrar sitios sin nadie ya que, como dice la regla de oro del viajero (otra aplicación del Principio de Paretto), el 80% de la gente está en el 20% de los lugares. Además, a los chinos les encanta hacerse fotos y posar por lo que encontrareis también a chiquitas con tacones y paraguas que no están preparadas para ir por zonas no tan transitables… (esta teoría se la he robado a Susana y va gratis para el estudio del PP de Baleares, no hace falta que nos paguen 12,000 euros: A las chinas les gusta hacerse fotos con modelitos en sitios muy turísticos).

Así que te puedes perder (literalmente, hubo un momento en el que no sabíamos volver) por los caminos laberíticos que están creados a través de las piedras y no encontrarte a nadie durante un buen rato. Y es posible ver paisajes como estos…

Eso sí, tened cuidado no os despistéis o volveréis a encontraros rodeados de millones de turistas!

Y algunos incluso os pedirán hacerse una foto con vosotros… aunque los que tengan las plumas en la cabeza sean ellos…

Diarios de Yunnan (II). Kunming

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Empecemos a contar el viaje por tierras del Sur tras la introducción del otro día.

Para viajara a Yunnan desde Shanghai lo más normal es volar a Kunming, ya que los vuelos tienen un precio más razonable. Nosotros volvimos a utilizar Spring Airlines ya que al comprarlo una semana antes del viaje los precios del resto de aerolíneas era un poco exagerado (eso de esperar a último momento a ver si bajan los precios no parece que funcione siempre). No se va mal con esta aerolínea (ya lo conté aquí), pero te sigues tragando la explicación del libro de objetos chorras que venden en el avión durante todo el viaje (aparentemente esto lo hace Ryanair también en Europa últimamente). Quizá utilizar Spring Airlines para Kunming no sea la mejor opción ya que además de la chapa, se para durante una hora en Changsha (aunque no hay que bajarse del avión, al más puro estilo autobús).

Como comentario importante sobre Spring Airlines, si queréis comprar un vuelo con ella tendréis que ir a su web directamente, porque no aparece en los canales tradicionales como CTRIP o Travelzen. No es muy popular con los extranjeros, dos veces que hemos volado, las dos veces eramos los único no-chinos.

Bueno, pues una vez en Kunming hay dos opciones. O te quedas un par de días o te vás enseguida. Nosotros nos quedamos, a ver qué tenía que ofrecer una ciudad de casi 7m de personas… y como era de esperar, no demasiado.

Algunas cosas que se puede visitar en un día en la ciudad:

  • Templo Yuantong, con más de 1000 años (aunque muy restaurado) de historia.

  • con los monjes en la puerta dando consejos

  • Aconsejo (ya me parezco al monje) comer en el restaurante vegetariano que está al lado, Yuquanzhai (la Lonely Planet dice que está enfrente, pero está al lado, y casi nos lo pasamos).

  • Lo mejor de este restaurante es que presentan todos los platos como si fueran de carne, como estas brochetas de cordero, pero no lo son… El queso de cabra que aparece en la foto sí era queso… y muy bueno, la verdad.

  • Jardines Cuihu, cerca del templo. Es básicamente un gran lago y muchos puentes, y bastante tranquilo para lo que son los parques en China.

  • Podrás encontrar abuelos haciendo Tai Chi

  • Luego se puede ir andando al  barrio musulmán con su Mezquita Nancheng de cartón piedra (o más bien centro comercial en que han convertido este barrio porque queda poca cosa auténtica)

  • Está todo lleno de puestos rollo feria, entre los que se encuentran algunos de comida local.

  • Aunque mejor la calle paralela con las tiendas locales. 4 días le quedan…

  • Y finalmente se puede llegar a las dos pagodas… la del este

  • y la del oeste (una a cada lado de otra calle muy comercial y restaurada)

Pues esto es lo que dio tiempo a visitar en un día, y por lo que me ha comentado otros “viajeros”, no nos dejamos muchas cosas por ver.

El día siguiente salimos de Kunming y nos fuimos a visitar Shilin (石林) que literalmente quiere decir “bosque de piedra”, por lo que ya os podéis imaginar de qué va. Pero esto ya lo explicaré en la próxima entrada, que esta ha quedado ya larga…

Diarios de Yunnan (I), la nube del sur

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Ya estamos de vuelta. A qué parece que no nos hayamos ido de vacaciones 10 días? Gracias a la magia de WordPress las entradas seguían llegando aunque, eso sí, no estaban muy relacionadas con el viaje.

Pues sí, hemos estado 10 días por Yunnan, al sur de China, tan al sur que incluso lo lleva en su nombre: nan (南); la primera parte, Yun, significa nube (云), de ahí lo del título… no es que me haya añoñado en China.

Para los que no sepan nada de esta provincia, haré un poco de resumen: Yunnan tiene unos 45m de personas (más o menos como España), 400 mil km2 de extensión (algo así como España sin Andalucía ni Murcia) y tiene frontera con Birmania, Laos y Vietnam, de los que tiene muchas influencias, sobretodo en el sur (que quedará para otro viaje porque en este no dió tiempo). Además algo así como un tercio de la población no es de minoría (o mayoría) Han, que representa, en el resto de China, más de un 90% (los Han son los que normalmente todo el mundo identifica como chino, otras minorías tienen rasgos algo diferentes). Estas minorías, sobretodo las mujeres, suele vestir con trajes tradicionales, muy coloridos.

Es una provincia muy montañosa y con una gran biodiversidad. A principios de año sufrió una grave sequía, pero tras las últimas lluvias este verano (muchas de ellas mientras estábamos allí) se ha recuperado… quizá demasiado.

Nuestra ruta ha sido: vuelo a Kunming y desde ahí a Dali, luego Lijiang y por último Shangrila (Zhongdian en chino), y vuelta a Shanghai directo desde allí.

A lo largo de los siguientes días iré explicando cada uno de estos sitios y subiré algunas fotos, pero hoy lo dejamos aquí…

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